J.P. Sartre.
lunes, 21 de febrero de 2011
El fenómeno de ser y el ser del fenómeno
J.P. Sartre.
sábado, 19 de febrero de 2011
Sobrecogedora inquietud
tu ansiedad
lo cambia todo
cuanto encuentre por delante,
mi paciencia
abunda en torpezas
pretendiéndome impasible
frente a tu inquietud.
Ya ves;
ahora me demoro
en la letra sin fin,
sin saber la espera a qué.
Surge así,
sin buscar, ni querer,
el temor y la esperanza;
la una como el otro,
porque por fin,
la seguridad oscila
en una ventura
que aún no augura su fin.
Es el peligro de la ilusión,
el mismo encanto de vivir.
Lo que no queremos,
que una vez tenido,
es defendido.
Lo que tus palabras,
ajenas,
me dicen a mí,
sin ser el elegido,
receptor.
Aquí me asiento
en la escucha,
vaya a saber
porqué.
jueves, 17 de febrero de 2011
Cielo de ti
una figura de tus manos tiene mucho más.
Yo no tengo un solo signo tuyo en mí,
ya no sé si quizás hay que jugar.
Los gemidos de tu siesta tienen tiempo,
y los fantasmas que amas tienen algo al fin.
Yo no tengo un solo rastro tuyo en mí,
oh, mi amor, sólo cabe luchar.
Sin despertar es como te atarás,
si no comprendes tus ojos brillarán,
solo brillarán...
Los desiertos y tus pasos
tienen tiempo,
Las mareas y las estelas
tienen cielo de ti,
ojalá tuviese yo tu amor así,
sin saber como entrar o como salir.
lunes, 7 de febrero de 2011
Sí | No
¿cargo uno?
Sufrís la morfología,
¿padezco alguna?
Te agotas por deber,
¿me canso en mi tarea?
Sufrís tu amor,
¿tengo uno?
Pura confusión.
Abundante suposición.
Vos construís;
Yo desobro.
Sí,
nos arrima la
incomensurabilidad:
Hundo mi barco.
domingo, 23 de enero de 2011
jueves, 20 de enero de 2011
Carta LVIII
lunes, 17 de enero de 2011
3
viernes, 31 de diciembre de 2010
V
que esto es el irrisorio juego
de las compensaciones
con que consuelo esta distancia.
Sigue entonces danzando
en el espejo de otro cuerpo
después de haber sonreído
apenas
para mí.
Julio Cortázar.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
sábado, 25 de diciembre de 2010
14
Pero vosotros, jugadores de dados, ¡qué importa eso! ¡No habéis aprendido a jugar y a hacer burlas como se debe! ¿No estamos simpre sentados a una gran mesa de burlas y de juegos?
Y aunque se os hayan malogrado grandes cosas, ¿es que por ello vosotros mismos -os habéis malogrado? Y aunque vosotros mismos os hayáis malogrado, ¿se malogró por ello - el hombre? Y si el hombre se malogró: ¡bien! ¡adelante!
Así habló Zaratustra, IV, Del hombrte superior.
viernes, 3 de diciembre de 2010
Diario de un seductor
domingo, 21 de noviembre de 2010
La última inocencia
en cuerpo y alma
Partir
deshacerse de las miradas
piedras opresoras
que duermen en la garganta
He de partir
no más inercia bajo el sol
no más sangre anonadada
no más formar fila para morir
He de partir
Pero arremete ¡viajera!
miércoles, 17 de noviembre de 2010
¿En qué medida?
sábado, 6 de noviembre de 2010
..motivos..
clase teórico-práctica de filosofía política,
Rousseau y el Discurso...
viernes, 29 de octubre de 2010
Llueve
la tierra lo pedía,
después de tanta despedida.
¿qué esperar de aquí en más?
viernes, 22 de octubre de 2010
punto de inflexión .
sin ánimo de partida,
sin ánimo de despedida,
para decir aquello que
siempre impresiona
ser un partir.
¿acaso es
falsa la impresión?
No.
ocurre que
algo ha cesado
de ser,
como siempre,
otra vez,
pero, por eso mismo,
una vez más.
¿una cosa,
o
la otra?
¿en cuál
cayó?
¡qué importa!
ya estamos
aquí,
"a otra cosa,
mariposa"
las letras,
mientras,
se limitan
en el
"."
domingo, 17 de octubre de 2010
Ciencia de la Lógica
[si el mundo se derrumbara en pedazos las ruinas sostendrán al impávido]
jueves, 14 de octubre de 2010
martes, 12 de octubre de 2010
La justa valoración al mediocre
Absoluta repugnancia; porque en él no sólo no hay acción, tampoco hay pasión, ni siquiera espera, sólo temor. Cobarde temor, cobarde... porque aún no sabe a qué le teme (pero le huye a la angustia...).
Absoluta repugnancia (¡)de tener cerca(!) a quien no sólo no decide, sino que además, deniega, se exculpa, se alivia; cínicamente.
Absoluta repugnancia por quien se cree adecuado a la norma y es alguien que no es nadie, porque por ello es más bajo que aquél que se asume bajo (nadie que no es nadie). Miserable dos veces.
Absoluta repugnancia por quien se excusa con su mesiánico álter ego cada vez que debe actuar: eso no es ni destino ni alteridad; eso es herrumbre por exceso de necedad.
Que la diferencia no se produce sino que acontece, es algo que un mediocre no acepta, por saberlo. Como le teme, aunque la necesite, la niega, mas luego, por ésta, su cobarde y única intervención, cree usufructuarla, como si se tratara de una billetera o un carnet de socio.
Purificarse de tanta pulcritud sólo es posible con la fuerza de las llamas.
(una sola chispa a centímetros de su cuello lo esfumará del paisaje)
jueves, 7 de octubre de 2010
soledad
1. f. Carencia voluntaria o involuntaria de compañía.
2. f. Lugar desierto, o tierra no habitada.
3. f. Pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguien o de algo.
4. f. Tonada andaluza de carácter melancólico, en compás de tres por ocho.
5. f. Copla que se canta con esta música.
6. f. Danza que se baila con ella.
domingo, 3 de octubre de 2010
ANILLOS DE CENIZA
para que no canten ellos,
los amordazados grismente en el alba,
los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.
Hay, en la espera,
un rumor a lila rompiéndose.
Y hay, cuando viene el día,
una partición del sol en pequeños soles negros.
Y cuando es de noche, siempre,
una tribu de palabras mutiladas
busca asilo en mi garganta,
para que no canten ellos,
los funestos, los dueños del silencio.
jueves, 30 de septiembre de 2010
Conmigo no se puede hablar
Lo reconozco.
Sí, ya lo sé.
¿Qué quiere que le diga?,
¿sería prudente de mi parte la hipocresía de negarlo?
En absoluto; no se trata de una virtud,
sino de la fatalidad de ser un mero hecho:
conmigo no se puede hablar.
¿Quién soy yo?, ¿Quién es usted?
¿Con quién se puede hablar?
¿Con quién se llega a hablar?
A mí se me puede encontrar,
y usted me entiende la palabra si aún me lee.
jueves, 23 de septiembre de 2010
Vanguardia
cuando soy otro de mí mismo,
cuando no hay referente,
cuando nada me anticipa,
cuando soy el primero en afirmar la culpa,
por ser el primero.
Y quiero la culpa.
Y busco ser culpable.
domingo, 19 de septiembre de 2010
tenaz
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Tonta luz
en el que dejarse ir
en la tonta luz que querrás entreabrir
y así el vacío mirar
y el bardo final
de este mundo que aniquila el amor
por dentro, todo es un túnel hacia tí,
y para qué proseguir
si tú te esconderás
y de mí huirás
en un súbito adiós
como un ángel,
sin dolor alguno, ah!
sábado, 4 de septiembre de 2010
Razones para el filósofo
Habrá que esperar al acontecimiento que propicie la acción, y no cabrán dudas: habrá que actuar.
Y en la espera, tendré tiempo para indagar porqué mi vínculo con la verdad, y qué instinto encubre.
martes, 24 de agosto de 2010
miércoles, 4 de agosto de 2010
7
domingo, 18 de julio de 2010
Dificultad
Agradezco lo vivido, aunque no lo haya merecido, aunque no haya nada que me pueda dar la pauta de un tal merecer, pues eso solo es problema porque yo planteo un tal "merecer". Y violento que no me importe. Y no me importa, aunque me importe. Y de esa forma sigo, aunque sea absurdo, aunque ya sinsentido.
Y ya me puedo volver a ausentar, y ser feliz al desaparecer.
Difícil escribir.
martes, 22 de junio de 2010
lunes, 31 de mayo de 2010
Partida
Por delante, dos niños, ansiosos de éxito. Ellos serán la extrañeza de la fama.
Yo, que no soy nadie, el margen que traza la diferencia, lo que distingue a unos de otros. Irreductible e innegable, y por todo eso, lo negado.
Y acontece aquí, yo que no soy, soy el margen.
martes, 25 de mayo de 2010
martes, 11 de mayo de 2010
navegante
¿Y cuánto se puede vivir en naufragio?
Si hay una condena, entre todo lo que determina, ya es la de "estar solo", eso no es lo terrible, lo terrible es el desamparo. Lo otro es costumbre. El desamparo desespera.
Atrás, queda el recuerdo por delante.
miércoles, 5 de mayo de 2010
Entre tanto
Todo eso otro, en su reclusión, es libre. Y ello es libre, porque podrá, alguna vez, desprenderse de ella, de algún modo u otro. O ella se desprenderá de ello, probablemente. Mientras, ello debe ocupar el tiempo, o mejor, horadarlo, de cualquier modo, del modo que sea, con tal que lo haga.
De a ratos, la inmensidad del sol en el cielo es total, y se queda ciego y tostado, pues no hay lugar para un refugio. Pero afortunadamente no falta la noche, con el descanso o el temor que se presentarán de una u otra manera.
Y ahí está pues, todo ello, esclavo de un espacio, bajo la condena del tiempo. Con la libertad de su limitación. Con ella, para jugársela contra su límite, como mejor puede, con toda su inocencia, que no contempla lo que sostiene al límite que ella cree el fin.
El límite no termina ahí. No termina. Se corre siempre un poco más. Y mientras tanto, movimiento. Torpeza de insistir. Buscar. Encontrar. Perder.
Todo eso mientras la inocencia se mantiene en pie ante aquél límite. Siempre es inocencia por limitación a un cuerpo, sometido a un espacio, pagando con su tiempo.
Ese tiempo que ya no le pertenece, que está vendido; ello es el recibo de ese pago.
Pero la tiene a ella, la libertad entera, para llegar a romperse en un choque contra ella.
Todavía hay tiempo, la libertad entera.
martes, 20 de abril de 2010
Guarde seu conselho
Se ela não presta é ruim, gostar dela é o meu compromisso
Guarde o seu conselho, professor
O amor é forte não tem idade não tem cor
Se ela não gosta de mim, o que é que voce tem com isso
Se ela não presta é ruim, gostar dela é o meu compromisso
Guarde o seu conselho, professor
O amor é forte não tem idade não tem cor
Deixe que ela me trate com desdenho
Deixe que ela me trate com heronia
Eu gosto dela professor me sinto bem
Se ela fosse o seu amor o que é que voce faria
lunes, 12 de abril de 2010
Duelo
Un gran observador, un simpático inquieto, errante como perdido, dulce como tímido, diseminado en búsquedas como todo apasionado que no encuentra sus raíces.
Hasta hace una hora no quise creer que se trataba de él, desconocía su apellido; apenas si lo descubrí en los plácidos momentos que nos logramos ofrecer.
No puedo evitar rendirle mi homenaje a este anónimo que supo ser mejor compañero, aún ausente, que tantos maniquíes que apoyan su culo en un salón más de esa fábrica de fósforos.
domingo, 11 de abril de 2010
La Jardinera
voy a cultivar la tierra,
en ella espero encontrar
remedio para mis penas.
Aquí plantaré el rosal
de las espinas más gruesas,
tendré lista la corona
para cuando en mi te mueras.
Para mi tristeza violeta azul,
clavelina roja pa mi pasión
y para saber si me correspondes
deshojo un blanco manzanillón.
Si me quierés mucho, poquito, nada,
tranquilo queda mi corazón.
Creciendo irán poco a poco
los alegres pensamientos
cuando ya estén florecidos
irá lejos tu recuerdo.
De la flor de la amapola
seré su mejor amiga,
la pondré bajo la almohada
para dormirme tranquila.
Cogollo de toronjil,
cuando me aumentan las penas
las flores de mi jardín
han de ser mis enfermeras.
Y si acaso yo me ausento
antes que tú te arrepientas
heredarás estas flores,
ven a curarte con ellas
jueves, 8 de abril de 2010
jueves, 1 de abril de 2010
Los eunucos en China
jueves, 25 de marzo de 2010
Todo en su correcto lugar
-Vos te haces fuerte matándome. Mi presente no es hoy. Habrá sido el de ayer, o el de mañana. Me extirpas el día, el día a día. Lo haces tuyo, me amputas la raíz, ¡la raíz! Y me dejas seco, abandonado al destino que los dioses me libran, a la tierra anónima que siempre, tan bendita y llena de gloria en su silencio y en su preciada indiferencia, abriga a todos los anónimos, a todos los que, no teniendo dónde morir, ella los cobija. Y todo esto lo haces a base de mi confianza, a ti; yo, que creí y creo una vez más, y siempre, aún inútilmente, perpetuamente más allá de toda obvia estupidez, que algún día podrías ser alegre para soportar, para convivir, con mi fuerza. Pero le temes y la deseas, y por eso no me toleras y venís por mi muerte, y me matas, y me matarás cuánto haga falta, porque el resentimiento del mundo no soportará nunca, jamás, haber descubierto que la felicidad se vislumbraba en la tierna modesta sonrisa de otro. Mi sonrisa, ayer, mi sonrisa, mañana. Mi sonrisa, hoy, bajo tierra, una vez más. Que no sea la última. Alguna semilla lo habrá de saber: no será la última.
¡Que se repita miles y miles de veces más!, ¡Que los cuerpos nacieron para luchar y morir!, ¡para reír aún siga vigente el reino de los tristes!
Pronto, es inminente, todo volverá a su correcto lugar. Se avecina nuevamente, la victoria abyecta de los insolentes cobardes. Es tiempo de mirar una vez más al horizonte, siempre augurando otra espera, y que el machete -no será un hacha- me derribe de un golpe seco.
lunes, 22 de marzo de 2010
lunes, 15 de marzo de 2010
La Différance
se ha perdido en una invisibilidad sin retorno
y, sin embargo,
su pérdida misma está abrigada,
guardada, mirada, retardada.
En un texto.
Bajo la forma de la presencia."
27-1-68
J. Derrida.
domingo, 14 de marzo de 2010
jueves, 4 de marzo de 2010
Los juegos de trazo invisible
Si debe pensarse una relación, un vínculo entre dos personas signadas por el amor, la atracción y el deseo, es prácticamente imposible sostenerse en un Olimpo resguardado de la experiencia y el devenir, la ineludible fluctuación a través del tiempo soportada por ambos individuos romperá la cristalización idealizada del vínculo en una oscilación sin parangón, en la que se restituirán los ordenes implícitamente establecidos antes de toda primer consumación del enlace, en la que sólo existía una primitiva forma elemental de atracción, y que ahora, sometidos a la destrucción que obra el tiempo por sobre todas las cosas enlazadas, apenas es cuestión de esperar, para poder descubrir en la exposición de los dos, entre los dos, quién de éstos era que miraba hacia arriba para encontrar su meta, y quien no podía mirar hacia abajo, porque le restaba iluminación; quien se desenvolvía, ¡ay!, ¡casi como fuerza azarosa y necesaria del destino propio!, como amante, y quien se torna, casi por simple efecto, en amado.
El orden no puede sostenerse, es un Aleph, una piedra de toque, el orden se quiebra no bien se abandonó la posibilidad y se alcanzó el concebirlo efectivamente. Y quien primero concibe ése orden, a quien primero aturde la visión irreal, a quien le llegó la iluminación que augura una posibilidad que no será la que vendrá, ése será condenado a la busca, a la meta, sin dejar al par, de ser individuo real, carne, aislamiento, soledad: ése, será Orfeo magullado por la escisión entre la imagen que lo iluminó y su cuerpo propio que lo ata a su pasado, siempre presente. Cobardía en la audacia de perseguir una gran meta debido a una frágil condición corpórea que atemoriza y es siempre vigente.
Porque aquí no se trata del amor fraterno que permite el juego abstracto de cierta igualdad falsa, de cierta abstracción elogiosamente engañadora como sustentadora de ese orden falso pero vital, fértil, productivo para las partes, en el que los individuos no se desnudarán por respeto al cuerpo del otro como a su cuerpo propio, y que, por ello mismo, la confesión puede ser tan franca y desinteresada porque el amigo, en tanto amigo, no desnudará al otro, no se desnudará ante el otro, aunque pudiera, porque no destrozaría al otro, aunque estuviera tentado, porque también desea y se confunde ante el otro, aunque actúe frente a él sin pensar, porque también el amor fluctúa independiente a los fines de la relación misma y entonces bajo el vínculo fraterno se confunden las necesidades con los caprichos.
El amor atravesado de proyección; el amor que se inaugura como idealidad; el amor que dispara flechas desde el arco que porta el amante y que quiere ver sangre en la cosa amada; el amor que busca la muerte como sea, bajo la forma que sea, para atestiguar su realidad; ése amor está dispuesto a todo en la apertura del escenario, porque se nutre de lo más vital de cada uno de los individuos; tanto de la fuerza de quien sólo es libre para amar como ama, y no puede hacerlo de otro modo, como de la vida misma de quien sólo se comporta cuán divino venado perdido en el sagrado círculo de la naturaleza, deidad mortal del silencioso bosque, que en virtud de una mirada que lo acecha, apenas es un Dios egoísta bajo amenaza de muerte.
Alejado, abandonado de las otras formas de amor, éste, el más solitario de todos los amores, el amor más egoísta por ser el más autodestructivo, el más cobarde por ser el más osado, o bien se vuelve guerrero para vivir y regir como gran conquistador o muere dignamente en medio de la lucha, o bien el devenir lo somete a un destino esclavizado y subyugante. No puede vivirse este amor sin su guerra y sus batallas, sin sus mentiras y sus estrategias, cuando, terrible posibilidad que extrema la naturaleza de un cuerpo condenado a conservarse para seguir teniendo apenas la única posibilidad reactualizada, debe jugarse al extremo dicha posibilidad para consumar su fin, para superarse, para devenir en otra forma de amor todavía más alta, o acaso, tal vez, para que muera en la altura en la que éste exige para morir, un amor signado por la imposible proeza.
Se trata de un amor teñido de orgullo, que no tolera las bajezas en demasía, que demanda gentileza en austeridad, la persistencia en soledad, la fuerza en la indiferencia. Volverse a Dios, es el propósito impensado hacia el que se dirige el amante; ascender del modo que sea, es su meta: superar a la cosa amada, aniquilar la forma divina que degrada la mortalidad de la vida, sobre todo, desgarrar la cosa amada, atravesarle una buena flecha precisa en medio del torso, que sin dar muerte, la angustie con el fin, y así por fin la cosa amada se advierta viva y no divina, acompañada en soledad y no existiendo solitaria, individualizada en virtud de la angustia por padecer una especie de fin, sin saber su origen.
“Saber su origen”, entonces, podría ser un motor para el impulso (falso impulso) del ataque del amante, una última guarida, una última ilusión, clara señal que revela la condición de último hombre, terrible signo que anuncia la posibilidad de des-obrarse, de romperse, de superarse y destruir la imagen sin cuerpo que obtura al cuerpo mismo frente al cuerpo buscado, la última -por primera- dificultad para liberar al cuerpo de su propia sombra, aunque ésta vuelva, pero siempre -y sólo- por detrás.
No. No hay que volverse Dios. Menos aún, asesinar a la cosa amada. Pero hay que lastimarla con la suficiente fuerza y sin llegar a aniquilarla, para que el dolor la fortalezca ante el crudo mundo vivo y sangrante, o muera por la debilidad de portar un cuerpo de imagen, una solidez de aire, una resistencia onírica. Asustar al venado, hacer correr al venado, desesperar al venado para avisparlo ante el mundo, para que busque mejor el alimento del mundo y se esconda mejor del dolor del mundo, para que sepa ser mundo en el mundo, para que deje de comportarse como un Dios, siempre obra de una simple y gran mirada cazadora.
Sí. Hay que disparar flechas. Hay que desaparecer en el acto aún bajo la misma presencia. Hay que ser frío por dulce, y dulce por amargo. Hay que romper con el destino de Orfeo. Hay que seguir adelante sin conserva alguna, hay que vivir hasta morir, mas no, para morir, y que el resto, siembre otra historia.
jueves, 25 de febrero de 2010
Lo de menos
que intuyo huelo y toco
y siempre te respeto
lo de menos es que jamás me sobres
que tu amor me enriquezca
haciéndome más pobre
lo de menos es que tus sentimientos
no marquen en horario
con mi renacimiento
lo de menos es larga soledad
lo de menos es cuanto corazón
lo que menos importa es mi razón
lo de menos incluso es tu jamás
mientras cante mi voz
intentando atrapar
las palabras que digan
las palabras que digan
las palabras que digan lo demás.
Amoroso de forma que no mancha
en verso y melodía
recurro a la revancha
mi despecho te besará la vida
allá donde mas sola
o donde mas querida
donde quiera que saltes o que gires
habrá un segundo mío para que no suspires
es la prenda de larga soledad
es la prenda de cuanto corazón
lo que menos importa es mi razón
lo de menos incluso es tu jamás
mientras cante mi amor
intentando atrapar
las palabras que digan
las palabras que digan
las palabras que digan lo demás.
Pajarillo, el fin de mis dos rosas
espántame los golpes
y no la mariposa
ejercita tu danza en mi cintura
aroma incomparable
o pan de mi locura
con tu cuerpo vestido de mis manos
ardía una nueva infancia
alcohol de menos grados
desde el mar te lo cuento en soledad
desde el mar te lo lanza un corazón
lo que menos importa es mi razón
lo de menos incluso es tu jamás
mientras cante mi amor
intentando atrapar
las palabras que digan
las palabras que digan
las palabras que digan lo demás.
lunes, 22 de febrero de 2010
Communication
to believe and confide in
different people I found
Some of them got closer than others
and some wouldn't even bother
and then you came around
I didn't really know what to call you
You didn't know me at all
but I was happy to explain
I never really knew how to move you
so I tried to intrude through
the little holes in your veins
And I saw you
But that's not an invitation
that's all I get
If this is communication
I disconnect
I've seen you, I know you
but I don't know how to connect
so I disconnect
You always seem to know where to find me
and I'm, still here behind you
in the corner of your eye
I never really learn how to love you
but I know that I love you
through the hole in the sky
where I see you
and that's not an invitation that's all I get
If this is communication
I disconnect
I've seen you, I know you
but I don't know how to connect
so I disconnect
Well this is an invitation
it's not a threat
If you want communication
that's what you get
I'm talking and talking
but I don't know how to connect
and I hold a record for being patient
with your kind of hesitation
I need you, you want me
but I don't know how to connect
so I disconnect
I disconnect
viernes, 12 de febrero de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
Inutil Paisagem
Pra que tanto céu
Pra que tanto mar,
Pra que
De que serve esta onda que quebra
E o vento da tarde
De que serve a tarde
Inútil paisagem
Pode ser
Que não venhas mais
Que não voltes nunca mais
De que servem as flores que nascem
Pelo caminho
Se o meu caminho
Sozinho é nada
É nada
É nada
domingo, 7 de febrero de 2010
viernes, 22 de enero de 2010
miércoles, 20 de enero de 2010
viernes, 15 de enero de 2010
El rostro de un candidato político en una valla publicitaria
Ahí está:
No demasiadas resacas
No demasiadas peleas con mujeres
No demasiados neumáticos desinflados
Nunca pensó en el suicidio
No más de tres dolores de muelas
Nunca se saltó una comida
Nunca estuvo encarcelado
Nunca estuvo enamorado
7 pares de zapatos
un hijo en la universidad
un coche que no tiene más que un año
pólizas de seguros
un césped muy verde
cubos de basura con tapa hermética
seguro que le eligen.
miércoles, 6 de enero de 2010
lunes, 28 de diciembre de 2009
Consecuencias para el eterno retorno
Gilles Deleuze.
Nietzsche y la filosofía
miércoles, 23 de diciembre de 2009
lunes, 21 de diciembre de 2009
Alegría
razones que olvidar.
Alegría,
cosas que vivir.
Qué poco para decir.
Cuánto porqué seguir.
Miro el cielo,
miro mis pies.
Sigo adelante,
y te sonrío.
lunes, 7 de diciembre de 2009
Aclaraciones
- Porque necesito la vastedad del aire puro en absoluta disponibilidad para todos mis respiros
- ¿Es entonces, necesidad de estar solo, de que nadie te siga?
- No se excluyen. Pero si alguien quisiera encontrarme, tendrá que tener la misma necesidad de tipos de respiros. Además, yo sólo puedo encontrar a quien necesite de un profundo respiro.
- Y al verte, algún solitario viajante en el desierto, ¿no se queda azorado por tu localidad?, ¿y qué de aquél que se tiente con vivir conforme a la misma regla?
- De aquel que se queda azorado por no comprenderme, que sepa salir rápido del desierto antes de que éste le desborde todas las posibilidades y lo hunda, de aquel que quiera mi regla no quiere la suya, ése que se encuentre a sí mismo, ese que parta a su regla. Pero, ¡qué fiesta cuando una persona que aparece ya ha devenido en una búsqueda que la ubicó en cercanía con la mía!
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Rayuela
Inútil. Condenado a ser absuelto. Vuélvase a casa y lea a Spinoza. La Maga no sabe quién es Spinoza. La Maga lee interminables novelas de rusos y alemanes y Pérez Galdós y las olvida en seguida. Nunca sospechará que me condena a leer a Spinoza. Juez inaudito, juez por sus manos, por su carrera en plena calle, juez por sólo mirarme y dejarme desnudo, juez por tonta e infeliz y desconcertada y roma y menos que nada. Por todo eso que sé desde mi amargo saber, con mi podrido rasero de universitario y hombre esclarecido, por todo eso, juez. Dejate caer, golondrina, con esas filosas tijeras que recortan el cielo de Saint-Germain-des-Prés, arrancá estos ojos que miran sin ver, estoy condenado sin apelación, pronto a ese cadalzo azul al que me izan las manos de la mujer cuidando a su hijo, pronto la pena, pronto el orden mentido de estar solo y recobrar la suficiencia, la egociencia, la conciencia. Y con tanta ciencia una inútil ansia de tener lástima de algo, de que llueva aquí dentro, de que por fin empiece a llover, a oler a tierra, a cosas vivas, sí, por fin a cosas vivas.
Julio Cortázar.
lunes, 30 de noviembre de 2009
viernes, 27 de noviembre de 2009
lunes, 16 de noviembre de 2009
376. De los amigos
Sólo medita por una vez para ti mismo cuán diversos son los sentimientos, cuán divididas están las opiniones, aun entre los conocidos más íntimos; cómo incluso opiniones idénticas tienen en la cabezas de tus amigos un lugar o una intensidad enteramente diferentes que en la tuya; cuantísimas veces se presenta el pretexto para el malentendido, para la divergencia hostil. Después de todo ello, te dirás: ¡qué inseguro es el terreno sobre el que descansan todas nuestras alianzas y amistades, qué cerca está los chaparrones o el mal tiempo, qué aislado está todo hombre! Si alguien comprende esto y además que todas las opiniones y su índole e intensidad son entre semejantes tan necesarias e irresponsables como sus acciones, si se percata de esta necesidad interna de las opiniones a partir de la inextricable imbricación de carácter, ocupación, talento, entorno, tal vez se libre entonces de la amargura e incisividad de ese sentimiento con que el sabio exclamó: «¡Amigos, no hay amigos». Más bien se confesará: sí hay amigos, pero es el error, la ilusión acerca de ti lo que los ha conducido a ti; y deben aprender a callar para seguir siendo amigos tuyos; pues casi siempre tales relaciones humanas estriban en que nunca se digan, ni siquiera se rocen, cierto par de cosas; pero en cuanto estas piedrecitas echan a rodar, la amistad va detrás y se rompe. ¿Hay hombres que no resultarán mortalmente heridos si se enterasen de lo que sus más íntimos amigos saben de ellos en el fondo? Al aprender a conocernos a nosotros mismos y a considerar nuestro mismo ser como una esfera cambiante de opiniones y disposiciones y, por tanto a menospreciarlo un poco, restablecemos nuestro equilibrio con los demás. Es verdad que tenemos buenas razones para despreciar a cada uno de nuestros conocidos, aunque sean los más grandes; pero igual de buenas para volver este sentimiento contra nosotros mismos. Y así, soportémonos unos a otros, ya que nos soportamos a nosotros; y tal vez le llegue a cada cual algún día también la hora más jubilosa en que diga:
«¡Amigos no hay amigos!», exclamó el sabio moribundo;
«¡Enemigos, no hay enemigos!», exclamo yo el loco viviente.
Nietzsche, Humano, demasiado humano.
sábado, 14 de noviembre de 2009
H
Pero si la ilusión que genera el advertir que uno es conciencia de un cuerpo, permite aventurar perspectivas posibles acerca de lo que pudo haberse transformado, por medio de lo que vendrá por transformarse, siendo que siempre subyace la fuerza constante que cursa invariablemente siempre primera a toda reacción, tal vez entonces, ésta pueda trastocarse al fin por intervención de quien/de qué, que andando de por medio, sin saberlo, sin suponer muy acertadamente, pero tragicamente hacedor, porque en definitiva con su presencia, no permite la unidad entre lo pasado y lo futuro, crea la salida.
Nunca distinguirá si ganó o perdió. Sería suficiente con que, Quizá, abrió salida.
viernes, 13 de noviembre de 2009
El sentido
Nietzsche y la filosofía.
G. Deleuze.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Necesidad de un ausente y de quien está presente
Quedarse con la necesidad de decir algo, parece terrible, produce el hiato del silencio, y entonces el espíritu sufre con el sufrir que hace sufrir al cuerpo, de donde toma su fuerza, en donde echa su raíz, pero dicha necesidad es eso que no existe, es eso que no tiene lugar, o mejor, que nace como efecto siendo aquello que aspira ser causa, y por tanto es por su apariencia de otro lugar, del que no se tiene experiencia, lo que irrita del hiato. Pero ¿cuán terrible es que el decir quede en su potencia como estado de falta?, ¿qué miedo existe en que el espíritu no logre su unidad, no se concilie consigo, y no permita la armonía con la carne que subyuga? No hay nada terrible ahí, sólo temor del espíritu al poder del cuerpo sobre él, el poder de la indiferencia natural a la cosa innatural. Concomitante al temor, existe otro que no es posible evitar, el de que, habiendo tolerado el hiato en el espíritu, éste se trastorna en el escenario del cuerpo, y deja en su marca invisible, una secuela fantasmal que persigue al hablante sin su oyente, y entonces el hablante le dice siempre al fantasma lo que debió haber dicho a su oyente. Lo terrible entonces no radica en no haber podido decir algo al oyente ausente para-siempre, sino, no haber podido evitar al fantasma que acompaña siempre al hablante que se quedó con parte del espíritu atragantado en la garganta.
¿Y qué más terrible que una parte del espíritu esté atragantado en la garganta? En el cuerpo todo debe seguir su curso, como el agua más pura que una vez estancada, comienza a pudrirse.
viernes, 30 de octubre de 2009
217
Bienaventurados los olvidadizos: pues «digerirán» incluso sus estupideces.
martes, 27 de octubre de 2009
jueves, 22 de octubre de 2009
XI
Adan Buenosayres.
Leopoldo Marechal
viernes, 16 de octubre de 2009
Basta cheeee
Diario Crítica, comentario a la nota: Sigan mamando: "No pienso volver atrás y no tengo que pedir disculpas"












