¿Cómo reconocer una identidad en una voz anónima?
martes, 4 de octubre de 2011
viernes, 30 de septiembre de 2011
martes, 27 de septiembre de 2011
Delimitación afectiva
pero no sin constancia,
además de reciprocidad
en la tensión compartida
en silencio.
No puede ser
si no hay paralelo
en los gestos,
Ni puede haber
si no hay profundidad
en el trazo del tiempo,
aún contando con
el suspenso.
De otro modo
es
capricho,
obstinación,
obsesión;
reducción.
De otro modo
no es
deseo,
el riesgo de querer
a quien se quiere (querer).
Entre uno y otro querer,
sólo hay un paso
¡imperceptible!
que diferencia:
Atreverse a
leer al otro;
leerse a sí.
Y claro;
-leer-
lo que
acontece.
domingo, 18 de septiembre de 2011
Del árbol de la montaña
Si yo quisiera sacudir este árbol con mis manos, no podría. Pero el viento, que nosotros no vemos, lo maltrata y lo dobla hacia donde quiere. Manos invisibles son las que peor nos doblan y maltratan.
Entonces el joven se levantó consternado y dijo: «Oigo a Zaratustra, y en él estaba precisamente pensando.» Zaratustra replicó:
«¿Y por eso te has asustado? - Al hombre le ocurre lo mismo que al árbol.
Cuanto más quiere elevarse hacia la altura y hacia la luz, tanto más fuertemente tienden sus raíces hacia la tierra, hacia abajo, hacia lo oscuro, lo profundo, - hacia el mal.»
«¡Sí, hacia el mal!, exclamó el joven. ¿Cómo es posible que tú hayas descubierto mi alma?»
Zaratustra sonrió y dijo: «A ciertas almas no se las descubrirá nunca a no ser que antes se las invente».
«¡Sí, hacia el mall, volvió a exclamar el joven.
Tú has dicho la verdad, Zaratustra. Desde que quiero elevarme hacia la altura ya no tengo confianza en mí mismo, y ya nadie tiene confianza en mí, - ¿cómo ocurrió esto?
Me transformo demasiado rápidamente: mi hoy refuta a mi ayer. A menudo salto los escalones cuando subo, - esto no me lo perdona ningún escalón.
Cuando estoy arriba, siempre me encuentro solo. Nadie habla conmigo, el frío de la soledad me hace estremecer. ¿Qué es lo que quiero yo en la altura?
Mi desprecio y mi anhelo crecen juntos; cuanto más alto subo, tanto más desprecio al que sube. ¿Qué es lo que quiere éste en la altura?
¡Cómo me avergüenzo de mi subir y tropezar! ¡Cómo me burlo de mi violento jadear! ¡Cómo odio al que vuela! ¡Qué cansado estoy en la altura!»
Aquí el joven calló. Y Zaratustra miró detenidamente el árbol junto al que se hallaban y dijo:
«Este árbol se encuentra solitario aquí en la montaña; ha crecido muy por encima del hombre y del animal.
Y si quisiera hablar, no tendría a nadie que lo comprendiese: tan alto ha crecido.
Ahora él aguarda y aguarda, - ¿a qué aguarda, pues? Habita demasiado cerca del asiento de las nubes: ¿acaso aguarda el primer rayo?».
Cuando Zaratustra hubo dicho esto el joven exclamó con ademanes violentos: «Sí, Zaratustra, tú dices verdad. Cuando yo quería ascender a la altura, anhelaba mi caída, ¡y tú eres el rayo que yo aguardaba! Mira, ¿qué soy yo desde que tú nos has aparecido? ¡La envidia de ti es lo que me ha destruido!» - Así dijo el joven, y lloró amargamente.
Mas Zaratustra lo rodeó con su brazo y se lo llevó consigo. Y cuando habían caminado un rato juntos, Zaratustra comenzó a hablar así:
Mi corazón está desgarrado. Aún mejor que tus palabras es tu ojo el que me dice todo el peligro que corres.
Todavía no eres libre, todavía buscas la libertad. Tu búsqueda te ha vuelto insomne y te ha desvelado demasiado. Quieres subir a la altura libre, tu alma tiene sed de estrellas. Pero también tus malos instintos tienen sed de libertad.
Tus perros salvajes quieren libertad; ladran de placer en su cueva cuando tu espíritu se propone abrir todas las prisiones.
Para mí eres todavía un prisionero que se imagina la libertad: ay, el alma de tales prisioneros se torna inteligente, pero también astuta y mala.
El liberado del espíritu tiene que purificarse todavía. Muchos restos de cárcel y de moho quedan aún en él: su ojo tiene que volverse todavía puro.
Sí, yo conozco tu peligro. Mas por mi amor y mi esperanza te conjuro: ¡no arrojes de ti tu amor y tu esperanza!
Todavía te sientes noble, y noble te sienten todavía también los otros, que te detestan y te lanzan miradas malvadas. Sabe que un noble les es a todos un obstáculo en su camino.
También a los buenos un noble les es un obstáculo en su camino: y aunque lo llamen bueno, con ello lo que quieren es apartarlo a un lado.
El noble quiere crear cosas nuevas y una nueva virtud. El bueno quiere las cosas viejas, y que se conserven.
Pero el peligro del noble no es volverse bueno, sino insolente, burlón, destructor.
Ay, yo he conocido nobles que perdieron su más alta esperanza. Y desde entonces calumniaron todas las esperanzas elevadas.
Desde entonces han vivido insolentemente en medio de breves placeres, y apenas se trazaron metas de más de un día.
“El espíritu es también voluptuosidad” - así dijeron. Y entonces se le quebraron las alas a su espíritu: éste se arrastra ahora de un sitio para otro y mancha todo lo que roe.
En otro tiempo pensaron convertirse en héroes: ahora son libertinos. Pesadumbre y horror es para ellos el héroe.
Mas por mi amor y mi esperanza te conjuro: ¡no arrojes al héroe que hay en tu alma! ¡Conserva santa tu más alta esperanza!.
Así habló Zaratustra.
sábado, 17 de septiembre de 2011
domingo, 11 de septiembre de 2011
miércoles, 7 de septiembre de 2011
El gusto por la espera
exordio
rige una ley:
quien entra,
o es mi bienvenido
y será agasajado,
o es un enemigo
que será expulsado.
la casa
se reserva
el derecho
de admisión;
con la malaeducación
a otra parte.
domingo, 4 de septiembre de 2011
§23. La espacialidad del "ser en el mundo"
"Una media hora", no son treinta minutos, sino una duración que no tiene "longitud" alguna en el sentido de una extensión cuantitativa. Es una duración interpretada en cada caso partiendo de habituales, cotidianas maneras de "curarse de". (...) Un camino "objetivamente" largo puede ser más corto que otro "objetivamente" más corto, pero que quizá es "difícil" y se le hace a uno infinitamente largo. (...) Se siente la inclinación a considerar "subjetivas" semejantes interpretaciones del desalejamiento y estimación. Pero se trata de una "subjetividad" que quizá descubre lo más real de la "realidad" del mundo; de una "subjetividad" que no tiene nada que ver con el arbitrio "subjetivo" y las "concepciones" subjetivistas de un ente que por lo demás sería "en sí".
Cuando el Dasein trae, en el "curarse de", algo a su cercanía, esto no significa fijar nada en un lugar del espacio situado a la mínima distancia de algún punto del cuerpo. (...)
Todo acercamiento ha tomado ya por anticipado una dirección hacia un paraje desde el cual se acerca lo des-alejado para hacerse encontradizo en su sitio. El "curarse de" "viendo en torno" es des-alejar "en una dirección".
Martin Heidegger
sábado, 3 de septiembre de 2011
viernes, 2 de septiembre de 2011
La necesidad del hombre
El hombre no es esa necesidad que comporta su «buen objeto» complementario, una cerradura que tiene su llave (que hay que volver a encontrar o fabricar). El hombre no puede existir sino definiéndose cada vez como un conjunto de necesidades y de objetos correspondientes, pero supera siempre esas definiciones -y, si las supera (no solamente en un virtual permanente, sino en la efectividad, del movimiento histórico), es porque salen de él mismo, por que él las inventa (no en lo arbitrario ciertamente, siempre está la naturaleza, el mínimo de coherencia que exige la racionalidad, y la historia precedente), porque por lo tanto, él las hace haciendo y haciéndose, y porque ninguna definición racional, natural o histórica permite fijarla de una vez por todas.
La institución imaginaria de la sociedad, pp 217
Norma de vida
Ethica IV, PXLV,Esc.
martes, 30 de agosto de 2011
jueves, 25 de agosto de 2011
objetivación
practico juegos milenarios,
sueño despierto gracias
a la sonoridad del espacio,
viajo mirando gestualidades,
camino mirando el suelo o el cielo,
admiro a quien investiga,
lee, interpreta y expresa;
frente al color blanco,
atravieso distancias.
esperanzado como incrédulo.
siempre primero, fui feliz.
segundo, fui engañado.
mis amores en países lejanos,
en "mi" tierra nada poseo
salvo hermanos perdidos
y miradas perplejas.
Soy feliz y triste,
porque la vida es dulce,
juego, trabajo y espero;
aún no sé la necesidad
mayor, pero me urge
el misterio del cielo.
miércoles, 24 de agosto de 2011
martes, 23 de agosto de 2011
Necesidad
escribir,
no sé cómo.
Serían
excusas,
me sentiría
estúpido.
quiero
encontrarte."
Contigo
descubro
un dulce
egoísmo
que no
sabía vivo:
retenerte
aunque
ni sea bajo
mirada,
con tal
de que me
abrigues
aún sin
abrigo.
Sueño
con tu
mirada;
la siento
próxima;
y sé que
en este
momento,
te estoy
respirando.
No me creo
suficientemente
arrogante
para adueñarme
tus letras.
Entonces,
soporta la
insoportable
ansiedad que
flaquea a mi
voluntad,
mi espera
a tu voluntad.
Pido repetir
reproducir el gesto para que signifique otra relación, el juego descubierto abrirá la sorpresa de una novedad, bajo la misma marca.
cada vez que la digo,
la repito;
cada vez que la digo,
algo distinto.
¿a quiénes?
El gesto transforma.
Beim sei
Ya sé que falla en mí quien soy.
Sí, pero mientras no me rindo,
quiero saber por dónde voy.
Aunque vaya a rendirme
a lo que el Destino me hace ser,
quiero, un momento, aquí detenerme
y descansar conociendo.
Hay grandes lapsos de memoria
grandes paralelas perdidas,
y mucha leyenda y mucha historia,
y muchas vidas, muchas vidas.
Todo eso; ahora me pierdo
de mí y voy a extraviarme,
quiero llamarme a mí, y cerco
mi ser de todos los recuerdos.
Porque, si voy a ser loco, quiero
ser loco con moral y con juicio.
Voy a tañer la lira como Nerón.
Pero el incendio no es preciso.
domingo, 21 de agosto de 2011
Las encrucijadas del laberinto
Las encrucijadas del laberinto, 1978
Mi Otro; mi complemento
Aquí vine, para no ser quien escribe sino quien lee, para que quien escriba sea otro de mí, mi Otro, y que "yo" sea quien lea, aunque en este caso, usted misma, persona allegada que abrió mi horizonte, que sorprendió mi necesidad de compañía, que me entiende tanto y tan bien, que ya no soy quien lee, que eres mi Otro, el que no soy, que me lee, me responde, me cuida y atiende.
Atónito, yo ya soy Otro por mi Otro, que eres tú, Otro: a ti, todas mis palabras, con tal que siembres un floral con ellas.
En silencio, en soledad, ya no me siento solo: estoy contigo.
viernes, 19 de agosto de 2011
Literalidad .
Ayer tenía cursada, pero la amenaza de bomba irrumpió. Advertí que tendría tiempo para ir a escuchar al dúo de maestros. Fui. Fui y esperaba encontrarte. Fui y miraba hacia todas las direcciones, todos los rostros, todos los cabellos, todas las miradas. No te vi. Pero en medio de todo ese espacio, estabas cerca mío.
Hoy habría querido ver a Luna y Juan contigo.
El rodeo que nos desencuentra aún juega de por medio.
Ya quiero anticiparme al rodeo.
miércoles, 17 de agosto de 2011
antes de dormir...
El movimiento, Paula Picarel
lunes, 15 de agosto de 2011
domingo, 14 de agosto de 2011
Permiso
la huella
del rocío
del último
rastro
que deja
la noche
tras de
este día;
la ilusión
fomenta
la expectativa
que tu mirada
vaticina en toda
ausencia,
gran distancia,
mi sonrisa.
miércoles, 10 de agosto de 2011
Linterna Mágica I
Un mundo perdido de luces, de aromas, de sonidos. Si estoy inmóvil y a punto de dormirme, puedo andar de habitación en habitación, ver todo los detalles, sé y siento. En la calma de la casa de mi abuela se abrieron mis sentidos y decidí conservar todo aquello para siempre. ¿Adónde va todo? ¿Ha heredado alguno de mis hijos mis sensaciones? ¿Pueden heredarse sensaciones, experiencias, conocimientos?
Los días, las semanas y los meses que pasaba en casa de mi abuela satisfacían probablemente la apremiante necesidad que he sentido toda mi vida de silencio, de regularidad, de orden. Jugaba solo y no echaba de menos la compañía. Abuela se sentaba ante el escritorio comedor, vestida de negro, con un gran delantal de rayas azules. Leía un libro, llevaba sus cuentas o escribía cartas; la plumilla de acero raspaba levemente el papel. Lalla trabajaba en la cocina, canturreando un poco para sí misma. Yo, inclinado sobre mi teatro de muñecos, levantaba gozoso el telón sobre el oscuro bosque de Caperucita o el iluminado salón de baile de la Cenicienta. Mi juego se adueñaba del espacio escénico, mi imaginación lo poblaba.
Linterna Mágica
domingo, 7 de agosto de 2011
Uso imposible
No hace falta otro espejo, alcanza con el reflejo natural en los elementos de la naturaleza muerta.
Pero estamos solos. Aunque ese nunca es el problema; sino que nos sentimos solos. Entonces nos perdemos en el infierno impropio -ni nuestro ni del otro; ajeno a todos- para creernos más queridos, más apreciados; mas es el consuelo de una sombra, a la sombra del sí mismo.
¿Para qué todas estas letras aquí, entonces? Se me dirá que caigo en contradicción (más que a nadie, como si no pudiera asumirlas, como si no tuviera en claro mi posición sobre la hoja, entre otras palabras).
Este escribiente no es otra cosa que atestiguaciones, propias o ajenas, no puede negar su impresión que redobla en interpretación, asume su río natural y lo hace verbo, río de letras, palabras que mojan mientras transportan.
Estas atestiguaciones quedan para l@s peregrin@s viajantes que no se apropian ni categorizan el paisaje, para quienes despliegan su misterio junto con la alteridad que convive, ésta misma; estas letras quedan para aquellos que recuerdan a un amigo sobre las sierras, y ¿por qué recordar a alguien en medio de la montaña?
Ahí mismo, no cabe para que..., ni utilidad alguna.
A usted, sólo a usted, ahí, un abrazo en la distancia.
domingo, 31 de julio de 2011
topografí A
van
parar
( las )
( posibilidades )
( truncas, )
entre
quienes
no viven
para recordar;
y
quiebran,
cada
mañana
otra
mirada,
con
dolor,
demorar
radiante
sus
bocas.
jueves, 28 de julio de 2011
domingo, 24 de julio de 2011
jueves, 21 de julio de 2011
El gusto del secreto
martes, 19 de julio de 2011
Pequeña serenata diurna
viernes, 15 de julio de 2011
La música y el silencio
El silencio es mi voz, es mi sombra, es mi llave...
[El silencio] se despliega, me bebe, me consume.
Mi enorme sanguijuela se acuesta en mí.
Contra el silencio, las palabras. Pero Michaux desconfía demasiado de las palabras, armas melladas, instrumentos rotos. Y más aún: signos con lo hostil que acecha:
Palabras, palabras que vienen a explicar, a comentar, a revolcar, a que sea justificable, razonable, real, prosa como un chacal.
Es preciso que jamás olvide: yo me asfixiaba. Yo reventaba entre las palabras.
Por eso, contra el silencio y contra la palabra: un piano. He de detenerme en lo que Henri Michaux dice del piano pues nunca nadie lo dijo de una manera tan perfecta:
Compañero que no me observa, que no me evalúa, que no toma nota, que no conserva huellas, compañero que no exije, que no me obliga a prometerle nada.
Con él, todo tan simple.
Yo me acerco. Él está listo.
Yo traigo la obsesión, la tensión, la opresión:
Él canta.
Yo traigo la situación irremediable, el vano despliegue de esfuerzos, el fracaso de todo junto con la mezquindad, las precauciones llevadas por el viento, por el fuego, por el fuego, sobre todo por el fuego:
Él canta.
Yo traigo inundación a la sangre, el rebuzno de los asnos contra la paz, los campos, el trabajo forzado, la miseria, los prisioneros de la familia, las cosas a medias, los amores a medias, los impulsos a medias, y menos que a medias, las vacas flacas, los hospitales, los interrogatorios policiales, los lentos agonizantes de las aldeas perdidas, los amargos vivientes, los dañados, aquellos que derivan conmigo sobre la helada y loca ladera:
Él canta.
Yo acarreo todo en desorden, sin saber lo que traigo, de quién, para quién, quién habla en la cesta de las llagas:
Él canta.
Él canta.
Para quien sabe buscar todo se vuelve búsqueda. Acercarse al piano y dejar que cante es acercarme al piano y dejarme cantar. Pero sobre todo es transformar el encuentro con el piano en un lugar de aprendizaje: Lo que yo quisiera es música para cuestionar, para auscultar; para acercarme al problema del ser: Michaux no quiere componer como un compositor, en particular no como un compositor occidental: quiere hacer música de gorrión, de gorrión no muy decidido, posado sobre una rama, de gorrión que trataría de llamar a un hombre...
Quiere una música para pedir auxilio en el horror, en el no saber, una música no parecida a ninguna a otra sino solamente parecida a él, música para reconocerse, para decir su nombre, una música que señale su lugar, que exprese su carencia de un lugar:
Una melodía pobre, pobre como la que le sería necesaria al mendigo para decir sin palabras su miseria y toda la miseria alrededor y todo aquello que responde miseria a su miseria, sin escucharlo.
Como un llamado al suicidio, como un suicidio comenzado, como un retorno perpetuo al único recurso: el suicidio, una melodía.
Una melodía de recaídas, melodía para ganar tiempo, para fascinar a la serpiente, mientras que la incansable frente siempre busca, en vano, su Oriente.
Las ondas pequeñísimas de la música nos consuelan del insoportable «estado sólido» del mundo, de todas las consecuencias de este estado, de sus estructuras... El tiempo, gracias a ella, se vuelve agradable de saborear.
miércoles, 13 de julio de 2011
etéreo pasaje entre lo sólido
descubriste,
te alegraste:
viste en mí
el punto de
fuga.
cuando me
caminaste,
fortaleciste
tu cuerpo,
recobraste
la vida.
cuando me
pisaste por
última vez,
ya no me
reconociste;
dejé de ser
tu necesidad.
cuando
te alejaste,
me negaste,
te olvidaste,
-y-
no fui más
que un
puente
sobre el
abismo.
viernes, 8 de julio de 2011
miércoles, 6 de julio de 2011
Conselho
Depois, onde é visível o jardim
Através do portão de grade dada,
Põe quantas flores são as mais risonhas,
Para que te conheçam só assim.
Onde ninguém o vir não ponhas nada.
Faze canteiros como os que outros têm,
Onde os olhares possam entrever
O teu jardim com lho vais mostrar.
Mas onde és teu, e nunca o vê ninguém,
Deixa as flores que vêm do chão crescer
E deixa as ervas naturais medrar.
Faze de ti um duplo ser guardado;
E que ninguém, que veja e fite, possa
Saber mais que um jardim de quem tu és -
Um jardim ostensivo e reservado,
Por trás do qual a flor nativa roça
A erva tão pobre que nem tu a vês...
jueves, 30 de junio de 2011
martes, 28 de junio de 2011
....advertí,
con el dolor
de que me
recuerden
la scarface.
supieron
simbolizar(me)
lo que nunca
se atreverán
a explicar(me):
ellos
no quieren
más;
se conforman
con menos,
y creerse
capitán
de flota
ajena.
agazapados,
escapan sin
mirar
este navío
zarpar.
lunes, 27 de junio de 2011
60. Las mujeres y su acción a distancia
La Gaya Ciencia.
viernes, 17 de junio de 2011
domingo, 5 de junio de 2011
viernes, 3 de junio de 2011
sábado, 28 de mayo de 2011
jueves, 19 de mayo de 2011
miércoles, 11 de mayo de 2011
Despedida
negar al fuego
cuando es el fuego
el que nos quema.
Ahora te sostiene
lo artificial,
ahora te volviste
antinatural,
ahora, nunca más
cosecharás.
Te volviste pura
brea y polietileno;
"Que la paz sea
con tu espíritu".
sábado, 30 de abril de 2011
guion o guión.
(De guía).
1. m. Escrito en que breve y ordenadamente se han apuntado algunas ideas o cosas con objeto de que sirva de guía para determinado fin.
2. m. Texto en que se expone, con los detalles necesarios para su realización, el contenido de un filme o de un programa de radio o televisión.
3. m. Signo ortográfico (-) que se usa para dividir, al final del renglón, una palabra que no cabe completa en él.
4. m. U. para asociar los dos elementos que integran algunas palabras compuestas; p. ej., en estudio físico-químico. Sirve para relacionar palabras, al modo de una conjunción; p. ej., en Se mantiene la relación calidad-precio, y también para unir números entre sí o números con palabras, abreviaturas, siglas, etc.; p. ej., en págs. 33-35. Expo-92. Carretera N-303.
5. m. Cruz que va delante del prelado o de la comunidad como insignia propia.
6. m. Estandarte del rey o de cualquier otro jefe de hueste.
7. m. Pendón pequeño o bandera arrollada que se lleva delante de algunas procesiones.
8. m. alférez del pendón real.
9. m. Persona que en las danzas guía la cuadrilla.
10. m. Ave delantera de las bandadas que van de paso.
11. m. perro guion.
12. m. Persona que va delante, enseña y amaestra a alguien.
13. m. Mar. Parte más delgada del remo, desde la empuñadura hasta el punto en que se afirma en el tolete.
14. m. Mús. Nota o señal que se ponía al fin de la escala cuando no se podía seguir y había que volver a empezar, y denotaba el punto de la escala, línea o espacio en que se proseguía la solfa.
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domingo, 24 de abril de 2011
Enseñanza
Así habló Zaratustra, Del pasar de largo, pp. 251
jueves, 14 de abril de 2011
La adaequatio
lunes, 11 de abril de 2011
Oración al Porvenir
Entidad
que se afirma y niega
al mismo tiempo.
Soy la presencia negada
que se afirma en la ausencia
de cualquier momento.
Soy el rostro público
del secreto infinito
al que arrojan todas mentiras.
Soy la letra, la máscara,
el fantasma que agobia,
acusa e inspira.
sábado, 9 de abril de 2011
La denegación
En ocasiones puede conseguirse de un modo muy cómodo un rebuscado esclarecimiento de lo reprimido inconsciente.
La denegación es un modo de tomar conocimiento de lo reprimido, esto es, se trata verdaderamente de una cancelación de la represión pero, por cierto, sin admisión de lo reprimido. Se ve aquí como se diferencian la función intelectual del proceso afectivo. Con ayuda de la denegación se deshace sólo una de las consecuencias de los procesos de la represión, aquella que impedía llegar a la conciencia, ciertos contenidos de representaciones. De ello resulta un modo de admisión intelectual de lo reprimido con mantenimiento de lo esencial de la represión.
Logramos incluso vencer la denegación e imponer una completa admisión intelectual de lo reprimido y sin embargo con ello no ha sido cancelado el proceso de represión propiamente dicho. En el fondo, denegar algo en el juicio implica: "Esto es algo que desearía poder reprimir".
La condena es el sustituto intelectual de la represión, su "No", una marca de la misma, un certificado de origen. Por medio del símbolo de la denegación el pensar se libra de las restricciones de la represión y se enriquece con contenidos de los que no puede prescindir en su tarea.
La afirmación -como sustituto de la unificación- pertenece al Eros. La denegación -sucesora de la expulsión- pertenece a la pulsión de destrucción. El tan común placer de denegar, el negativismo de algunos psicóticos, se puede comprender probablemente como un signo de la desintegración pulsional mediante retracción de los componentes libidinales.
Con esta concepción de la denegación concuerda muy bien el hecho de que en el análisis no se encuentre ningun "no" proveniente del inconsciente, y que el reconocimiento del inconsciente por parte del Yo se exprese en una fórmula negativa. Ninguna prueba es más fuerte respecto a una exitosa apertura del inconsciente que cuando el analizante reacciona con la siguiente expresión: "eso no lo he pensado nunca" o, "sobre ello no he pensado en absoluto".
viernes, 8 de abril de 2011
martes, 5 de abril de 2011
Lunes, 28 de diciembre, 1964
- Cualquiera puede saber eso. El problema es que nadie hace la pregunta, y cuando uno por fin se da cuenta de que ha tomado un camino sin corazón, el camino está ya a punto de matarlo. En esas circunstancias muy pocos hombres pueden considerar, y más pocos aún pueden dejar el camino.
- ¿Cómo debo proceder para hacer la pregunta apropiada, don Juan?
- Pregunta nada más.
- Lo que quiero decir es si hay método indicado para que ya no me mienta a mí mismo y crea que la respuesta es sí cuando en realidad es no.
- ¿Por qué habrías de mentir?
- Tal vez porque en el momento el camino es agradable y me gusta.
- Esas son tonterías. Un camino sin corazón nunca es disfrutable. Hay que trabajar duro tan sólo para tomarlo. En cambio, un camino con corazón es fácil: no te hace trabajar por tomarle gusto.
domingo, 27 de marzo de 2011
¿Por qué soy tan sabio?
Adivina remedios curativos contra los daños, saca ventaja de sus contrariedades; lo que no le mata le hace más fuerte. Instintivamente forma su síntesis con todo lo que ve, oye, vive: es un principio de selección, deja caer al suelo muchas cosas. Se encuentra siempre en su compañía, se relacione con libros, con hombres o con paisajes, él honra al elegir, al admitir, al confiar.
Reacciona con lentitud a toda especie de estímulos, con aquella lentitud que una larga cautela y un orgullo querido le han inculcado, examina el estímulo que se acerca, está lejos de salir a su encuentro.
No cree ni en la desgracia ni en la culpa, liquida los asuntos pendientes consigo mismo, con los demás, sabe olvidar, - es bastante fuerte para que todo tenga que ocurrir de la mejor manera para él.
jueves, 24 de marzo de 2011
Exordio
Si me dispongo a hablar extensamente de fantasmas, de herencia y de generaciones, de generaciones de fantasmas, es decir, de ciertos otros que no están presentes, ni presentemente vivos, ni entre nosotros ni en nosotros ni fuera de nosotros, es en nombre de la justicia. De la justicia ahí donde la justicia aún no está, aún no ahí, ahí donde ya no está, entendamos ahí donde ya no está presente y ahí donde nunca será, como tampoco lo será la ley, reductible al derecho. Hay que hablar del fantasma, incluso al fantasma y con él, desde el momento en que ninguna ética, ninguna política, revolucionaria o no, parece posible, ni pensable, ni justa, si no reconoce como su principio el respeto por esos otros que no son ya o por esos otros que no están todavía ahí, presentemente vivos, tanto si han muerto ya, como si todavía no han nacido. Ninguna justicia -no digamos ya ninguna ley, y esta vez tampoco hablamos aquí del derecho -parece posible o pensable sin un principio de responsabilidad, más allá de todo presente vivo, en aquello que desquicia el presente vivo, ante los fantasmas de los que aún no han nacido o de los que han muerto ya, víctimas o no de guerras, de violencias políticas o de otras violencias, de exterminaciones nacionalistas, racistas, colonialistas, sexistas o de otro tipo; de las opresiones del imperialismo capitalista o de cualquier forma de totalitarismo. Sin esta no contemporaneidad a sí del presente vivo, sin aquello que secretamente lo desajusta, sin esa responsabilidad ni ese respeto por la justicia para aquellos que no están ahí, aquellos que no están ya o no están todavía presentes y vivos, ¿qué sentido tendría plantear la pregunta «¿dónde?», «¿dónde mañana?» (whither?).
Jaques Derrida, Espectros de Marx.
miércoles, 23 de marzo de 2011
Lingüistica y Gramatología
La escritura, materia sensible y exterioridad artificial: un “vestido”. Muchas veces se ha negado que el habla fuera un vestido para el pensamiento. Husserl, Saussure, Lavelle, no dejaron de hacerlo. Pero ¿se dudó alguna vez que la escritura fuera un vestido del habla? Para Saussure inclusive es un vestido de perversión, de extravío, un hábito de corrupción y de disimulación, una máscara a la que es necesario exorcizar, vale decir conjurar mediante la buena palabra: “...la escritura vela y empaña la vida de la lengua: no es un vestido sino un disfraz” (p. 79). Extraña “imagen”. Se sospecha ya que si la escritura es “imagen” y “figuración” exterior, esta “representación” no es inocente. El afuera mantiene con el adentro una relación que, como siempre, no es de mera exterioridad. El sentido del afuera siempre estuvo en el adentro, prisionero fuera del afuera, y recíprocamente.
Por lo tanto una ciencia del lenguaje tendría que volver a encontrar relaciones naturales, lo que quiere decir simples y originales entre el habla y la escritura, es decir, entre un adentro y un afuera.
sábado, 19 de marzo de 2011
lunes, 14 de marzo de 2011
sábado, 12 de marzo de 2011
Acertijo N° 2 (Philip Glass):
"...Glass consideraba que ganarse la vida como taxista fue fundamental para su carrera: “Significaba que yo no tenía que trabajar ni en el campo académico ni como músico comercial”…”Yo quería arreglármelas por las mías, sin tener que responder a un empleador, simplemente ganar algún dinero y componer en forma independiente todo el tiempo posible” ... “A nadie le importaba lo que yo hacía, nadie me invitaba a ningún evento. Tenía una libertad tremenda... La vida era más fácil y más barata en ese momento, antes de caer en el consumo y los excesos de hoy en día… No me tenía que preocupar por críticas ni comisiones, y no le debía nada a nadie...”* De esa manera compuso, entre otras obras, su “Música en 12 partes”, y “Einstein en la playa”..." Daniel y Juan Luis Faure "Los UsuPacha" (Argentina)
* Fuente: San Francisco Examiner, nota publicada el 14/02/2009, traducción de JLB.
martes, 1 de marzo de 2011
lunes, 21 de febrero de 2011
El fenómeno de ser y el ser del fenómeno
J.P. Sartre.
sábado, 19 de febrero de 2011
Sobrecogedora inquietud
tu ansiedad
lo cambia todo
cuanto encuentre por delante,
mi paciencia
abunda en torpezas
pretendiéndome impasible
frente a tu inquietud.
Ya ves;
ahora me demoro
en la letra sin fin,
sin saber la espera a qué.
Surge así,
sin buscar, ni querer,
el temor y la esperanza;
la una como el otro,
porque por fin,
la seguridad oscila
en una ventura
que aún no augura su fin.
Es el peligro de la ilusión,
el mismo encanto de vivir.
Lo que no queremos,
que una vez tenido,
es defendido.
Lo que tus palabras,
ajenas,
me dicen a mí,
sin ser el elegido,
receptor.
Aquí me asiento
en la escucha,
vaya a saber
porqué.
jueves, 17 de febrero de 2011
Cielo de ti
una figura de tus manos tiene mucho más.
Yo no tengo un solo signo tuyo en mí,
ya no sé si quizás hay que jugar.
Los gemidos de tu siesta tienen tiempo,
y los fantasmas que amas tienen algo al fin.
Yo no tengo un solo rastro tuyo en mí,
oh, mi amor, sólo cabe luchar.
Sin despertar es como te atarás,
si no comprendes tus ojos brillarán,
solo brillarán...
Los desiertos y tus pasos
tienen tiempo,
Las mareas y las estelas
tienen cielo de ti,
ojalá tuviese yo tu amor así,
sin saber como entrar o como salir.
lunes, 7 de febrero de 2011
Sí | No
¿cargo uno?
Sufrís la morfología,
¿padezco alguna?
Te agotas por deber,
¿me canso en mi tarea?
Sufrís tu amor,
¿tengo uno?
Pura confusión.
Abundante suposición.
Vos construís;
Yo desobro.
Sí,
nos arrima la
incomensurabilidad:
Hundo mi barco.
domingo, 23 de enero de 2011
jueves, 20 de enero de 2011
Carta LVIII
lunes, 17 de enero de 2011
3
viernes, 31 de diciembre de 2010
V
que esto es el irrisorio juego
de las compensaciones
con que consuelo esta distancia.
Sigue entonces danzando
en el espejo de otro cuerpo
después de haber sonreído
apenas
para mí.
Julio Cortázar.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
sábado, 25 de diciembre de 2010
14
Pero vosotros, jugadores de dados, ¡qué importa eso! ¡No habéis aprendido a jugar y a hacer burlas como se debe! ¿No estamos simpre sentados a una gran mesa de burlas y de juegos?
Y aunque se os hayan malogrado grandes cosas, ¿es que por ello vosotros mismos -os habéis malogrado? Y aunque vosotros mismos os hayáis malogrado, ¿se malogró por ello - el hombre? Y si el hombre se malogró: ¡bien! ¡adelante!
Así habló Zaratustra, IV, Del hombrte superior.
viernes, 3 de diciembre de 2010
Diario de un seductor
domingo, 21 de noviembre de 2010
La última inocencia
en cuerpo y alma
Partir
deshacerse de las miradas
piedras opresoras
que duermen en la garganta
He de partir
no más inercia bajo el sol
no más sangre anonadada
no más formar fila para morir
He de partir
Pero arremete ¡viajera!
miércoles, 17 de noviembre de 2010
¿En qué medida?
sábado, 6 de noviembre de 2010
..motivos..
clase teórico-práctica de filosofía política,
Rousseau y el Discurso...
viernes, 29 de octubre de 2010
Llueve
la tierra lo pedía,
después de tanta despedida.
¿qué esperar de aquí en más?
viernes, 22 de octubre de 2010
punto de inflexión .
sin ánimo de partida,
sin ánimo de despedida,
para decir aquello que
siempre impresiona
ser un partir.
¿acaso es
falsa la impresión?
No.
ocurre que
algo ha cesado
de ser,
como siempre,
otra vez,
pero, por eso mismo,
una vez más.
¿una cosa,
o
la otra?
¿en cuál
cayó?
¡qué importa!
ya estamos
aquí,
"a otra cosa,
mariposa"
las letras,
mientras,
se limitan
en el
"."
domingo, 17 de octubre de 2010
Ciencia de la Lógica
[si el mundo se derrumbara en pedazos las ruinas sostendrán al impávido]





