jueves, 8 de abril de 2010
jueves, 1 de abril de 2010
Los eunucos en China
jueves, 25 de marzo de 2010
Todo en su correcto lugar
-Vos te haces fuerte matándome. Mi presente no es hoy. Habrá sido el de ayer, o el de mañana. Me extirpas el día, el día a día. Lo haces tuyo, me amputas la raíz, ¡la raíz! Y me dejas seco, abandonado al destino que los dioses me libran, a la tierra anónima que siempre, tan bendita y llena de gloria en su silencio y en su preciada indiferencia, abriga a todos los anónimos, a todos los que, no teniendo dónde morir, ella los cobija. Y todo esto lo haces a base de mi confianza, a ti; yo, que creí y creo una vez más, y siempre, aún inútilmente, perpetuamente más allá de toda obvia estupidez, que algún día podrías ser alegre para soportar, para convivir, con mi fuerza. Pero le temes y la deseas, y por eso no me toleras y venís por mi muerte, y me matas, y me matarás cuánto haga falta, porque el resentimiento del mundo no soportará nunca, jamás, haber descubierto que la felicidad se vislumbraba en la tierna modesta sonrisa de otro. Mi sonrisa, ayer, mi sonrisa, mañana. Mi sonrisa, hoy, bajo tierra, una vez más. Que no sea la última. Alguna semilla lo habrá de saber: no será la última.
¡Que se repita miles y miles de veces más!, ¡Que los cuerpos nacieron para luchar y morir!, ¡para reír aún siga vigente el reino de los tristes!
Pronto, es inminente, todo volverá a su correcto lugar. Se avecina nuevamente, la victoria abyecta de los insolentes cobardes. Es tiempo de mirar una vez más al horizonte, siempre augurando otra espera, y que el machete -no será un hacha- me derribe de un golpe seco.
lunes, 22 de marzo de 2010
lunes, 15 de marzo de 2010
La Différance
se ha perdido en una invisibilidad sin retorno
y, sin embargo,
su pérdida misma está abrigada,
guardada, mirada, retardada.
En un texto.
Bajo la forma de la presencia."
27-1-68
J. Derrida.
domingo, 14 de marzo de 2010
jueves, 4 de marzo de 2010
Los juegos de trazo invisible
Si debe pensarse una relación, un vínculo entre dos personas signadas por el amor, la atracción y el deseo, es prácticamente imposible sostenerse en un Olimpo resguardado de la experiencia y el devenir, la ineludible fluctuación a través del tiempo soportada por ambos individuos romperá la cristalización idealizada del vínculo en una oscilación sin parangón, en la que se restituirán los ordenes implícitamente establecidos antes de toda primer consumación del enlace, en la que sólo existía una primitiva forma elemental de atracción, y que ahora, sometidos a la destrucción que obra el tiempo por sobre todas las cosas enlazadas, apenas es cuestión de esperar, para poder descubrir en la exposición de los dos, entre los dos, quién de éstos era que miraba hacia arriba para encontrar su meta, y quien no podía mirar hacia abajo, porque le restaba iluminación; quien se desenvolvía, ¡ay!, ¡casi como fuerza azarosa y necesaria del destino propio!, como amante, y quien se torna, casi por simple efecto, en amado.
El orden no puede sostenerse, es un Aleph, una piedra de toque, el orden se quiebra no bien se abandonó la posibilidad y se alcanzó el concebirlo efectivamente. Y quien primero concibe ése orden, a quien primero aturde la visión irreal, a quien le llegó la iluminación que augura una posibilidad que no será la que vendrá, ése será condenado a la busca, a la meta, sin dejar al par, de ser individuo real, carne, aislamiento, soledad: ése, será Orfeo magullado por la escisión entre la imagen que lo iluminó y su cuerpo propio que lo ata a su pasado, siempre presente. Cobardía en la audacia de perseguir una gran meta debido a una frágil condición corpórea que atemoriza y es siempre vigente.
Porque aquí no se trata del amor fraterno que permite el juego abstracto de cierta igualdad falsa, de cierta abstracción elogiosamente engañadora como sustentadora de ese orden falso pero vital, fértil, productivo para las partes, en el que los individuos no se desnudarán por respeto al cuerpo del otro como a su cuerpo propio, y que, por ello mismo, la confesión puede ser tan franca y desinteresada porque el amigo, en tanto amigo, no desnudará al otro, no se desnudará ante el otro, aunque pudiera, porque no destrozaría al otro, aunque estuviera tentado, porque también desea y se confunde ante el otro, aunque actúe frente a él sin pensar, porque también el amor fluctúa independiente a los fines de la relación misma y entonces bajo el vínculo fraterno se confunden las necesidades con los caprichos.
El amor atravesado de proyección; el amor que se inaugura como idealidad; el amor que dispara flechas desde el arco que porta el amante y que quiere ver sangre en la cosa amada; el amor que busca la muerte como sea, bajo la forma que sea, para atestiguar su realidad; ése amor está dispuesto a todo en la apertura del escenario, porque se nutre de lo más vital de cada uno de los individuos; tanto de la fuerza de quien sólo es libre para amar como ama, y no puede hacerlo de otro modo, como de la vida misma de quien sólo se comporta cuán divino venado perdido en el sagrado círculo de la naturaleza, deidad mortal del silencioso bosque, que en virtud de una mirada que lo acecha, apenas es un Dios egoísta bajo amenaza de muerte.
Alejado, abandonado de las otras formas de amor, éste, el más solitario de todos los amores, el amor más egoísta por ser el más autodestructivo, el más cobarde por ser el más osado, o bien se vuelve guerrero para vivir y regir como gran conquistador o muere dignamente en medio de la lucha, o bien el devenir lo somete a un destino esclavizado y subyugante. No puede vivirse este amor sin su guerra y sus batallas, sin sus mentiras y sus estrategias, cuando, terrible posibilidad que extrema la naturaleza de un cuerpo condenado a conservarse para seguir teniendo apenas la única posibilidad reactualizada, debe jugarse al extremo dicha posibilidad para consumar su fin, para superarse, para devenir en otra forma de amor todavía más alta, o acaso, tal vez, para que muera en la altura en la que éste exige para morir, un amor signado por la imposible proeza.
Se trata de un amor teñido de orgullo, que no tolera las bajezas en demasía, que demanda gentileza en austeridad, la persistencia en soledad, la fuerza en la indiferencia. Volverse a Dios, es el propósito impensado hacia el que se dirige el amante; ascender del modo que sea, es su meta: superar a la cosa amada, aniquilar la forma divina que degrada la mortalidad de la vida, sobre todo, desgarrar la cosa amada, atravesarle una buena flecha precisa en medio del torso, que sin dar muerte, la angustie con el fin, y así por fin la cosa amada se advierta viva y no divina, acompañada en soledad y no existiendo solitaria, individualizada en virtud de la angustia por padecer una especie de fin, sin saber su origen.
“Saber su origen”, entonces, podría ser un motor para el impulso (falso impulso) del ataque del amante, una última guarida, una última ilusión, clara señal que revela la condición de último hombre, terrible signo que anuncia la posibilidad de des-obrarse, de romperse, de superarse y destruir la imagen sin cuerpo que obtura al cuerpo mismo frente al cuerpo buscado, la última -por primera- dificultad para liberar al cuerpo de su propia sombra, aunque ésta vuelva, pero siempre -y sólo- por detrás.
No. No hay que volverse Dios. Menos aún, asesinar a la cosa amada. Pero hay que lastimarla con la suficiente fuerza y sin llegar a aniquilarla, para que el dolor la fortalezca ante el crudo mundo vivo y sangrante, o muera por la debilidad de portar un cuerpo de imagen, una solidez de aire, una resistencia onírica. Asustar al venado, hacer correr al venado, desesperar al venado para avisparlo ante el mundo, para que busque mejor el alimento del mundo y se esconda mejor del dolor del mundo, para que sepa ser mundo en el mundo, para que deje de comportarse como un Dios, siempre obra de una simple y gran mirada cazadora.
Sí. Hay que disparar flechas. Hay que desaparecer en el acto aún bajo la misma presencia. Hay que ser frío por dulce, y dulce por amargo. Hay que romper con el destino de Orfeo. Hay que seguir adelante sin conserva alguna, hay que vivir hasta morir, mas no, para morir, y que el resto, siembre otra historia.
jueves, 25 de febrero de 2010
Lo de menos
que intuyo huelo y toco
y siempre te respeto
lo de menos es que jamás me sobres
que tu amor me enriquezca
haciéndome más pobre
lo de menos es que tus sentimientos
no marquen en horario
con mi renacimiento
lo de menos es larga soledad
lo de menos es cuanto corazón
lo que menos importa es mi razón
lo de menos incluso es tu jamás
mientras cante mi voz
intentando atrapar
las palabras que digan
las palabras que digan
las palabras que digan lo demás.
Amoroso de forma que no mancha
en verso y melodía
recurro a la revancha
mi despecho te besará la vida
allá donde mas sola
o donde mas querida
donde quiera que saltes o que gires
habrá un segundo mío para que no suspires
es la prenda de larga soledad
es la prenda de cuanto corazón
lo que menos importa es mi razón
lo de menos incluso es tu jamás
mientras cante mi amor
intentando atrapar
las palabras que digan
las palabras que digan
las palabras que digan lo demás.
Pajarillo, el fin de mis dos rosas
espántame los golpes
y no la mariposa
ejercita tu danza en mi cintura
aroma incomparable
o pan de mi locura
con tu cuerpo vestido de mis manos
ardía una nueva infancia
alcohol de menos grados
desde el mar te lo cuento en soledad
desde el mar te lo lanza un corazón
lo que menos importa es mi razón
lo de menos incluso es tu jamás
mientras cante mi amor
intentando atrapar
las palabras que digan
las palabras que digan
las palabras que digan lo demás.
lunes, 22 de febrero de 2010
Communication
to believe and confide in
different people I found
Some of them got closer than others
and some wouldn't even bother
and then you came around
I didn't really know what to call you
You didn't know me at all
but I was happy to explain
I never really knew how to move you
so I tried to intrude through
the little holes in your veins
And I saw you
But that's not an invitation
that's all I get
If this is communication
I disconnect
I've seen you, I know you
but I don't know how to connect
so I disconnect
You always seem to know where to find me
and I'm, still here behind you
in the corner of your eye
I never really learn how to love you
but I know that I love you
through the hole in the sky
where I see you
and that's not an invitation that's all I get
If this is communication
I disconnect
I've seen you, I know you
but I don't know how to connect
so I disconnect
Well this is an invitation
it's not a threat
If you want communication
that's what you get
I'm talking and talking
but I don't know how to connect
and I hold a record for being patient
with your kind of hesitation
I need you, you want me
but I don't know how to connect
so I disconnect
I disconnect
viernes, 12 de febrero de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
Inutil Paisagem
Pra que tanto céu
Pra que tanto mar,
Pra que
De que serve esta onda que quebra
E o vento da tarde
De que serve a tarde
Inútil paisagem
Pode ser
Que não venhas mais
Que não voltes nunca mais
De que servem as flores que nascem
Pelo caminho
Se o meu caminho
Sozinho é nada
É nada
É nada
domingo, 7 de febrero de 2010
viernes, 22 de enero de 2010
miércoles, 20 de enero de 2010
viernes, 15 de enero de 2010
El rostro de un candidato político en una valla publicitaria
Ahí está:
No demasiadas resacas
No demasiadas peleas con mujeres
No demasiados neumáticos desinflados
Nunca pensó en el suicidio
No más de tres dolores de muelas
Nunca se saltó una comida
Nunca estuvo encarcelado
Nunca estuvo enamorado
7 pares de zapatos
un hijo en la universidad
un coche que no tiene más que un año
pólizas de seguros
un césped muy verde
cubos de basura con tapa hermética
seguro que le eligen.
miércoles, 6 de enero de 2010
lunes, 28 de diciembre de 2009
Consecuencias para el eterno retorno
Gilles Deleuze.
Nietzsche y la filosofía
miércoles, 23 de diciembre de 2009
lunes, 21 de diciembre de 2009
Alegría
razones que olvidar.
Alegría,
cosas que vivir.
Qué poco para decir.
Cuánto porqué seguir.
Miro el cielo,
miro mis pies.
Sigo adelante,
y te sonrío.
lunes, 7 de diciembre de 2009
Aclaraciones
- Porque necesito la vastedad del aire puro en absoluta disponibilidad para todos mis respiros
- ¿Es entonces, necesidad de estar solo, de que nadie te siga?
- No se excluyen. Pero si alguien quisiera encontrarme, tendrá que tener la misma necesidad de tipos de respiros. Además, yo sólo puedo encontrar a quien necesite de un profundo respiro.
- Y al verte, algún solitario viajante en el desierto, ¿no se queda azorado por tu localidad?, ¿y qué de aquél que se tiente con vivir conforme a la misma regla?
- De aquel que se queda azorado por no comprenderme, que sepa salir rápido del desierto antes de que éste le desborde todas las posibilidades y lo hunda, de aquel que quiera mi regla no quiere la suya, ése que se encuentre a sí mismo, ese que parta a su regla. Pero, ¡qué fiesta cuando una persona que aparece ya ha devenido en una búsqueda que la ubicó en cercanía con la mía!





