jueves, 23 de septiembre de 2010

Vanguardia

Ahora,

que lucho contra la flaqueza
que lo espera todo de mi destino,
que el azar se olvidó de volver generoso
y trae a los pagos sólo vacas magras y enfermas,
que la madrugada no es el fin
sino el inicio,

Es
cuando soy otro de mí mismo,
cuando no hay referente,
cuando nada me anticipa,
cuando soy el primero en afirmar la culpa,
por ser el primero.

Y quiero la culpa.
Y busco ser culpable.

Otra vez.

domingo, 19 de septiembre de 2010

tenaz

(Del lat. tenax, -ācis).

1. adj. Que se pega, ase o prende a una cosa, y es dificultoso de separar.

2. adj. Que opone mucha resistencia a romperse o deformarse.

3. adj. Firme, porfiado y pertinaz en un propósito.



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miércoles, 15 de septiembre de 2010

Tonta luz

Espera un instante fugaz
en el que dejarse ir
en la tonta luz que querrás entreabrir
y así el vacío mirar
y el bardo final
de este mundo que aniquila el amor
por dentro, todo es un túnel hacia tí,
y para qué proseguir
si tú te esconderás
y de mí huirás
en un súbito adiós
como un ángel,
sin dolor alguno, ah!
Luis Alberto Spinetta.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Razones para el filósofo

Si por algo podré tener a consideración el título de "filósofo", no será por corregir maneras, sino por escudar verdades.
Habrá que esperar al acontecimiento que propicie la acción, y no cabrán dudas: habrá que actuar.
Y en la espera, tendré tiempo para indagar porqué mi vínculo con la verdad, y qué instinto encubre.

martes, 24 de agosto de 2010

versátil

(Del lat. versatĭlis).

1. adj. Que se vuelve o se puede volver fácilmente.

2. adj. Capaz de adaptarse con facilidad y rapidez a diversas funciones.

3. adj. De genio o carácter voluble e inconstante.



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miércoles, 4 de agosto de 2010

7

Es difícil leer sin emoción, a mi juicio, por lo menos, el comienzo de la obra; la profundidad del sentimiento y la sinceridad del tono manifiestan la aspereza de las luchas pasadas. Ajeno a cualquier Iglesia, solo ante el Universo, misterioso aún y sin duda hostil, lleno de peligros, Spinoza quiere salvarse por la reflexión pura, el buen uso del entendimiento. Y eso tiene verdadera grandeza. ¡Cuán diferente de la situación de Descartes al comienzo de las Meditaciones! (Para la comparación de ambas obras véase Kuno Fischer, Geschichte der neueren Philosophie, 1, 2, pág. 266.)

Charles Appuhn

domingo, 18 de julio de 2010

Dificultad

No puedo escribir, la subjetividad es insoportable, y le resulta innecesaria al mundo. Yo debo convivir con ella, no soy el que tiene la opción. Pero, alrededor de todo eso, puedo decir algo que le escape, aunque no deje de tener que ver conmigo, con ese yo que no concierne a nadie que aquí me esté leyendo, aunque me relea, pues no seré yo el leído, sino quien lee.
Agradezco lo vivido, aunque no lo haya merecido, aunque no haya nada que me pueda dar la pauta de un tal merecer, pues eso solo es problema porque yo planteo un tal "merecer". Y violento que no me importe. Y no me importa, aunque me importe. Y de esa forma sigo, aunque sea absurdo, aunque ya sinsentido.
Y ya me puedo volver a ausentar, y ser feliz al desaparecer.
Difícil escribir.

martes, 22 de junio de 2010

Hasta aquí

Por Rep

lunes, 31 de mayo de 2010

Partida

Por detrás, dos grandes, cansados pero seguros. Ellos serán la persistencia ordinaria.
Por delante, dos niños, ansiosos de éxito. Ellos serán la extrañeza de la fama.
Yo, que no soy nadie, el margen que traza la diferencia, lo que distingue a unos de otros. Irreductible e innegable, y por todo eso, lo negado.

Y acontece aquí, yo que no soy, soy el margen.

martes, 25 de mayo de 2010

"Un piloto"


martes, 11 de mayo de 2010

navegante

En un barco, se puede seguir a cualquiera, pero a un barco, no se sube cualquiera. A un barco, no querrá subirse cualquiera. Quien yá está en él, a él le pertenece. Por eso sigue a cualquiera, pero no cualquiera lo sigue a él. Naufraga en el mar.

¿Y cuánto se puede vivir en naufragio?

Si hay una condena, entre todo lo que determina, ya es la de "estar solo", eso no es lo terrible, lo terrible es el desamparo. Lo otro es costumbre. El desamparo desespera.
Atrás, queda el recuerdo por delante.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Entre tanto

En una limitación espacial, geográfica, restrictiva a la tendencia de recorrer distancias propia de nuestra especie, se encuentra toda la libertad posible. No hay más. Ya está ahí, toda ella. Y con ella, todo lo que difiere, lo limitado, lo condicionado, en estado de reclusión.
Todo eso otro, en su reclusión, es libre. Y ello es libre, porque podrá, alguna vez, desprenderse de ella, de algún modo u otro. O ella se desprenderá de ello, probablemente. Mientras, ello debe ocupar el tiempo, o mejor, horadarlo, de cualquier modo, del modo que sea, con tal que lo haga.
De a ratos, la inmensidad del sol en el cielo es total, y se queda ciego y tostado, pues no hay lugar para un refugio. Pero afortunadamente no falta la noche, con el descanso o el temor que se presentarán de una u otra manera.
Y ahí está pues, todo ello, esclavo de un espacio, bajo la condena del tiempo. Con la libertad de su limitación. Con ella, para jugársela contra su límite, como mejor puede, con toda su inocencia, que no contempla lo que sostiene al límite que ella cree el fin.
El límite no termina ahí. No termina. Se corre siempre un poco más. Y mientras tanto, movimiento. Torpeza de insistir. Buscar. Encontrar. Perder.
Todo eso mientras la inocencia se mantiene en pie ante aquél límite. Siempre es inocencia por limitación a un cuerpo, sometido a un espacio, pagando con su tiempo.
Ese tiempo que ya no le pertenece, que está vendido; ello es el recibo de ese pago.
Pero la tiene a ella, la libertad entera, para llegar a romperse en un choque contra ella.

Todavía hay tiempo, la libertad entera.

martes, 20 de abril de 2010

Guarde seu conselho

Se ela não gosta de mim, o que é que voce tem com isso
Se ela não presta é ruim, gostar dela é o meu compromisso
Guarde o seu conselho, professor
O amor é forte não tem idade não tem cor

Se ela não gosta de mim, o que é que voce tem com isso
Se ela não presta é ruim, gostar dela é o meu compromisso
Guarde o seu conselho, professor
O amor é forte não tem idade não tem cor

Deixe que ela me trate com desdenho
Deixe que ela me trate com heronia
Eu gosto dela professor me sinto bem
Se ela fosse o seu amor o que é que voce faria

Caetano Veloso.

lunes, 12 de abril de 2010

Duelo

Ayer mataron a un estudiante de filosofía. Tenía 27 años. Su nombre, Rodrigo Ezcurra. Lo conocí por su gentileza y curiosidad, más que por una excusa formal o institucional, que las había, aunque las omitimos. En vez de preguntarme directamente por Spinoza desde su afinidad leibniziana, me preguntó si yo había salido con determinada señorita. Hablamos de Deleuze alguna tarde bajo el árbol de Puán, con una cerveza que me ofreció y un porro que le ofrecí. Hicimos un viaje juntos a un congreso de filosofía en Mendoza, y allí notó, en mis modos reservados, que gustaba de ser precavido para las ocasiones oportunas que vendrán.
Un gran observador, un simpático inquieto, errante como perdido, dulce como tímido, diseminado en búsquedas como todo apasionado que no encuentra sus raíces.
Hasta hace una hora no quise creer que se trataba de él, desconocía su apellido; apenas si lo descubrí en los plácidos momentos que nos logramos ofrecer.
No puedo evitar rendirle mi homenaje a este anónimo que supo ser mejor compañero, aún ausente, que tantos maniquíes que apoyan su culo en un salón más de esa fábrica de fósforos.

domingo, 11 de abril de 2010

La Jardinera

Para olvidarme de ti
voy a cultivar la tierra,
en ella espero encontrar
remedio para mis penas.

Aquí plantaré el rosal
de las espinas más gruesas,
tendré lista la corona
para cuando en mi te mueras.

Para mi tristeza violeta azul,
clavelina roja pa mi pasión
y para saber si me correspondes
deshojo un blanco manzanillón.
Si me quierés mucho, poquito, nada,
tranquilo queda mi corazón.

Creciendo irán poco a poco
los alegres pensamientos
cuando ya estén florecidos
irá lejos tu recuerdo.

De la flor de la amapola
seré su mejor amiga,
la pondré bajo la almohada
para dormirme tranquila.

Cogollo de toronjil,
cuando me aumentan las penas
las flores de mi jardín
han de ser mis enfermeras.

Y si acaso yo me ausento
antes que tú te arrepientas
heredarás estas flores,
ven a curarte con ellas

Violeta Parra

jueves, 8 de abril de 2010

La flor musical

jueves, 1 de abril de 2010

Los eunucos en China

"Según investigaciones y estudios realizados por europeos en los siglos XIX y XX, el barbero primero envolvía desde su base al pene y los testículos conjuntamente en una venda común que ajustaba fuertemente, lo que producía dolor y proporcionaba la forma de una especie de embutido. A continuación iba retorciendo hacia un lado el paquete así formado, tomaba un cuchillo curvo y lo alzaba a distancia, calculando para un corte fuerte y veloz. Llegados a este punto el barbero preguntaba una vez más si estaban seguros de una decisión que sería irreversible, si el futuro eunuco era mayor de edad, él debía responder por sí mismo, y si era menor entonces la respuesta correspondía a la familia, allí presente. Si la respuesta final era afirmativa, entonces con un solo movimiento cercenaba los genitales. Luego, junto con el inmenso dolor, se producía una abundante hemorragia. El barbero aplicaba baños de sales y aceites para detenerla y luego aplicaba una pequeña cuña de metal, generalmente estaño, en el orificio uretral. Entonces acontecía lo más difícil, el nuevo eunuco debía estar andando despacio sin mayor descanso, y no consumir nada de líquidos por unos días. Al cabo del tiempo, se le retiraba el tabique de metal antes colocado en el orificio uretral, si conseguía orinar, entonces la operación había sido un éxito y ya podía empezar a gestionar un empleo para servir en la Corte del Emperador. En caso contrario, una atroz agonía esperaba al nuevo eunuco antes de su lenta muerte."


Wikipedia, la enciclopedia libre.

jueves, 25 de marzo de 2010

Todo en su correcto lugar

Que "la tristeza no tiene fin, pero la felicidad sí", que "todo en su lugar exacto", que "la triste alegría", son distintas expresiones de manifestaciones musicales populares en que se revela cómo las fuerzas reactivas contienen el vigoroso impulso creativo, floreciente, de las fuerzas activas, que van a por el mundo, o mueren en su busca. Recuérdese siempre, aún cuando todo esté perdido, aún cuando todo dé la impresión de otra derrota más, aún cuando los derrotados aparentan debilidad y congoja, aún cuando también, habiendo perdido, intentan vivir, que las fuerzas activas, aún acompañadas, lo son de un modo provisorio, pues siempre andan solas, abandonadas a su propio destino, a la embergadura de una desolación alegre, que se jacta de su fuerza en todas las caídas y en todos los vituperios: porque aquel en que se revela la fuerza activa, se conjugan todos los resentimientos y rencores, todas las miserias y, sobre todo, por sobre todas las cosas, en donde se anquilosa su despliegue por la intervención de la represión cobarde, pero lapidaria, de aquellos que obtienen su fuerza ultrajando la de estos otros.

-Vos te haces fuerte matándome. Mi presente no es hoy. Habrá sido el de ayer, o el de mañana. Me extirpas el día, el día a día. Lo haces tuyo, me amputas la raíz, ¡la raíz! Y me dejas seco, abandonado al destino que los dioses me libran, a la tierra anónima que siempre, tan bendita y llena de gloria en su silencio y en su preciada indiferencia, abriga a todos los anónimos, a todos los que, no teniendo dónde morir, ella los cobija. Y todo esto lo haces a base de mi confianza, a ti; yo, que creí y creo una vez más, y siempre, aún inútilmente, perpetuamente más allá de toda obvia estupidez, que algún día podrías ser alegre para soportar, para convivir, con mi fuerza. Pero le temes y la deseas, y por eso no me toleras y venís por mi muerte, y me matas, y me matarás cuánto haga falta, porque el resentimiento del mundo no soportará nunca, jamás, haber descubierto que la felicidad se vislumbraba en la tierna modesta sonrisa de otro. Mi sonrisa, ayer, mi sonrisa, mañana. Mi sonrisa, hoy, bajo tierra, una vez más. Que no sea la última. Alguna semilla lo habrá de saber: no será la última.
¡Que se repita miles y miles de veces más!, ¡Que los cuerpos nacieron para luchar y morir!, ¡para reír aún siga vigente el reino de los tristes!

Pronto, es inminente, todo volverá a su correcto lugar. Se avecina nuevamente, la victoria abyecta de los insolentes cobardes. Es tiempo de mirar una vez más al horizonte, siempre augurando otra espera, y que el machete -no será un hacha- me derribe de un golpe seco.

lunes, 22 de marzo de 2010

Maria Ninguem



de Carlos Lyra.

lunes, 15 de marzo de 2010

La Différance

"La «marca [trace] matinal» de la diferencia
se ha perdido en una invisibilidad sin retorno
y, sin embargo,
su pérdida misma está abrigada,
guardada, mirada, retardada.
En un texto.
Bajo la forma de la presencia."


La Différance.
27-1-68
J. Derrida.