jueves, 21 de julio de 2011
El gusto del secreto
martes, 19 de julio de 2011
Pequeña serenata diurna
viernes, 15 de julio de 2011
La música y el silencio
El silencio es mi voz, es mi sombra, es mi llave...
[El silencio] se despliega, me bebe, me consume.
Mi enorme sanguijuela se acuesta en mí.
Contra el silencio, las palabras. Pero Michaux desconfía demasiado de las palabras, armas melladas, instrumentos rotos. Y más aún: signos con lo hostil que acecha:
Palabras, palabras que vienen a explicar, a comentar, a revolcar, a que sea justificable, razonable, real, prosa como un chacal.
Es preciso que jamás olvide: yo me asfixiaba. Yo reventaba entre las palabras.
Por eso, contra el silencio y contra la palabra: un piano. He de detenerme en lo que Henri Michaux dice del piano pues nunca nadie lo dijo de una manera tan perfecta:
Compañero que no me observa, que no me evalúa, que no toma nota, que no conserva huellas, compañero que no exije, que no me obliga a prometerle nada.
Con él, todo tan simple.
Yo me acerco. Él está listo.
Yo traigo la obsesión, la tensión, la opresión:
Él canta.
Yo traigo la situación irremediable, el vano despliegue de esfuerzos, el fracaso de todo junto con la mezquindad, las precauciones llevadas por el viento, por el fuego, por el fuego, sobre todo por el fuego:
Él canta.
Yo traigo inundación a la sangre, el rebuzno de los asnos contra la paz, los campos, el trabajo forzado, la miseria, los prisioneros de la familia, las cosas a medias, los amores a medias, los impulsos a medias, y menos que a medias, las vacas flacas, los hospitales, los interrogatorios policiales, los lentos agonizantes de las aldeas perdidas, los amargos vivientes, los dañados, aquellos que derivan conmigo sobre la helada y loca ladera:
Él canta.
Yo acarreo todo en desorden, sin saber lo que traigo, de quién, para quién, quién habla en la cesta de las llagas:
Él canta.
Él canta.
Para quien sabe buscar todo se vuelve búsqueda. Acercarse al piano y dejar que cante es acercarme al piano y dejarme cantar. Pero sobre todo es transformar el encuentro con el piano en un lugar de aprendizaje: Lo que yo quisiera es música para cuestionar, para auscultar; para acercarme al problema del ser: Michaux no quiere componer como un compositor, en particular no como un compositor occidental: quiere hacer música de gorrión, de gorrión no muy decidido, posado sobre una rama, de gorrión que trataría de llamar a un hombre...
Quiere una música para pedir auxilio en el horror, en el no saber, una música no parecida a ninguna a otra sino solamente parecida a él, música para reconocerse, para decir su nombre, una música que señale su lugar, que exprese su carencia de un lugar:
Una melodía pobre, pobre como la que le sería necesaria al mendigo para decir sin palabras su miseria y toda la miseria alrededor y todo aquello que responde miseria a su miseria, sin escucharlo.
Como un llamado al suicidio, como un suicidio comenzado, como un retorno perpetuo al único recurso: el suicidio, una melodía.
Una melodía de recaídas, melodía para ganar tiempo, para fascinar a la serpiente, mientras que la incansable frente siempre busca, en vano, su Oriente.
Las ondas pequeñísimas de la música nos consuelan del insoportable «estado sólido» del mundo, de todas las consecuencias de este estado, de sus estructuras... El tiempo, gracias a ella, se vuelve agradable de saborear.
miércoles, 13 de julio de 2011
etéreo pasaje entre lo sólido
descubriste,
te alegraste:
viste en mí
el punto de
fuga.
cuando me
caminaste,
fortaleciste
tu cuerpo,
recobraste
la vida.
cuando me
pisaste por
última vez,
ya no me
reconociste;
dejé de ser
tu necesidad.
cuando
te alejaste,
me negaste,
te olvidaste,
-y-
no fui más
que un
puente
sobre el
abismo.
viernes, 8 de julio de 2011
miércoles, 6 de julio de 2011
Conselho
Depois, onde é visível o jardim
Através do portão de grade dada,
Põe quantas flores são as mais risonhas,
Para que te conheçam só assim.
Onde ninguém o vir não ponhas nada.
Faze canteiros como os que outros têm,
Onde os olhares possam entrever
O teu jardim com lho vais mostrar.
Mas onde és teu, e nunca o vê ninguém,
Deixa as flores que vêm do chão crescer
E deixa as ervas naturais medrar.
Faze de ti um duplo ser guardado;
E que ninguém, que veja e fite, possa
Saber mais que um jardim de quem tu és -
Um jardim ostensivo e reservado,
Por trás do qual a flor nativa roça
A erva tão pobre que nem tu a vês...
jueves, 30 de junio de 2011
martes, 28 de junio de 2011
....advertí,
con el dolor
de que me
recuerden
la scarface.
supieron
simbolizar(me)
lo que nunca
se atreverán
a explicar(me):
ellos
no quieren
más;
se conforman
con menos,
y creerse
capitán
de flota
ajena.
agazapados,
escapan sin
mirar
este navío
zarpar.
lunes, 27 de junio de 2011
60. Las mujeres y su acción a distancia
La Gaya Ciencia.
viernes, 17 de junio de 2011
domingo, 5 de junio de 2011
viernes, 3 de junio de 2011
sábado, 28 de mayo de 2011
jueves, 19 de mayo de 2011
miércoles, 11 de mayo de 2011
Despedida
negar al fuego
cuando es el fuego
el que nos quema.
Ahora te sostiene
lo artificial,
ahora te volviste
antinatural,
ahora, nunca más
cosecharás.
Te volviste pura
brea y polietileno;
"Que la paz sea
con tu espíritu".
sábado, 30 de abril de 2011
guion o guión.
(De guía).
1. m. Escrito en que breve y ordenadamente se han apuntado algunas ideas o cosas con objeto de que sirva de guía para determinado fin.
2. m. Texto en que se expone, con los detalles necesarios para su realización, el contenido de un filme o de un programa de radio o televisión.
3. m. Signo ortográfico (-) que se usa para dividir, al final del renglón, una palabra que no cabe completa en él.
4. m. U. para asociar los dos elementos que integran algunas palabras compuestas; p. ej., en estudio físico-químico. Sirve para relacionar palabras, al modo de una conjunción; p. ej., en Se mantiene la relación calidad-precio, y también para unir números entre sí o números con palabras, abreviaturas, siglas, etc.; p. ej., en págs. 33-35. Expo-92. Carretera N-303.
5. m. Cruz que va delante del prelado o de la comunidad como insignia propia.
6. m. Estandarte del rey o de cualquier otro jefe de hueste.
7. m. Pendón pequeño o bandera arrollada que se lleva delante de algunas procesiones.
8. m. alférez del pendón real.
9. m. Persona que en las danzas guía la cuadrilla.
10. m. Ave delantera de las bandadas que van de paso.
11. m. perro guion.
12. m. Persona que va delante, enseña y amaestra a alguien.
13. m. Mar. Parte más delgada del remo, desde la empuñadura hasta el punto en que se afirma en el tolete.
14. m. Mús. Nota o señal que se ponía al fin de la escala cuando no se podía seguir y había que volver a empezar, y denotaba el punto de la escala, línea o espacio en que se proseguía la solfa.
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domingo, 24 de abril de 2011
Enseñanza
Así habló Zaratustra, Del pasar de largo, pp. 251


