rige una ley:
quien entra,
o es mi bienvenido
y será agasajado,
o es un enemigo
que será expulsado.
la casa
se reserva
el derecho
de admisión;
con la malaeducación
a otra parte.
Odiosa y odiada ociosidad de la posibilidad y el hecho de escribir.
(De guía).
1. m. Escrito en que breve y ordenadamente se han apuntado algunas ideas o cosas con objeto de que sirva de guía para determinado fin.
2. m. Texto en que se expone, con los detalles necesarios para su realización, el contenido de un filme o de un programa de radio o televisión.
3. m. Signo ortográfico (-) que se usa para dividir, al final del renglón, una palabra que no cabe completa en él.
4. m. U. para asociar los dos elementos que integran algunas palabras compuestas; p. ej., en estudio físico-químico. Sirve para relacionar palabras, al modo de una conjunción; p. ej., en Se mantiene la relación calidad-precio, y también para unir números entre sí o números con palabras, abreviaturas, siglas, etc.; p. ej., en págs. 33-35. Expo-92. Carretera N-303.
5. m. Cruz que va delante del prelado o de la comunidad como insignia propia.
6. m. Estandarte del rey o de cualquier otro jefe de hueste.
7. m. Pendón pequeño o bandera arrollada que se lleva delante de algunas procesiones.
8. m. alférez del pendón real.
9. m. Persona que en las danzas guía la cuadrilla.
10. m. Ave delantera de las bandadas que van de paso.
11. m. perro guion.
12. m. Persona que va delante, enseña y amaestra a alguien.
13. m. Mar. Parte más delgada del remo, desde la empuñadura hasta el punto en que se afirma en el tolete.
14. m. Mús. Nota o señal que se ponía al fin de la escala cuando no se podía seguir y había que volver a empezar, y denotaba el punto de la escala, línea o espacio en que se proseguía la solfa.
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Si me dispongo a hablar extensamente de fantasmas, de herencia y de generaciones, de generaciones de fantasmas, es decir, de ciertos otros que no están presentes, ni presentemente vivos, ni entre nosotros ni en nosotros ni fuera de nosotros, es en nombre de la justicia. De la justicia ahí donde la justicia aún no está, aún no ahí, ahí donde ya no está, entendamos ahí donde ya no está presente y ahí donde nunca será, como tampoco lo será la ley, reductible al derecho. Hay que hablar del fantasma, incluso al fantasma y con él, desde el momento en que ninguna ética, ninguna política, revolucionaria o no, parece posible, ni pensable, ni justa, si no reconoce como su principio el respeto por esos otros que no son ya o por esos otros que no están todavía ahí, presentemente vivos, tanto si han muerto ya, como si todavía no han nacido. Ninguna justicia -no digamos ya ninguna ley, y esta vez tampoco hablamos aquí del derecho -parece posible o pensable sin un principio de responsabilidad, más allá de todo presente vivo, en aquello que desquicia el presente vivo, ante los fantasmas de los que aún no han nacido o de los que han muerto ya, víctimas o no de guerras, de violencias políticas o de otras violencias, de exterminaciones nacionalistas, racistas, colonialistas, sexistas o de otro tipo; de las opresiones del imperialismo capitalista o de cualquier forma de totalitarismo. Sin esta no contemporaneidad a sí del presente vivo, sin aquello que secretamente lo desajusta, sin esa responsabilidad ni ese respeto por la justicia para aquellos que no están ahí, aquellos que no están ya o no están todavía presentes y vivos, ¿qué sentido tendría plantear la pregunta «¿dónde?», «¿dónde mañana?» (whither?).
Jaques Derrida, Espectros de Marx.
"...Glass consideraba que ganarse la vida como taxista fue fundamental para su carrera: “Significaba que yo no tenía que trabajar ni en el campo académico ni como músico comercial”…”Yo quería arreglármelas por las mías, sin tener que responder a un empleador, simplemente ganar algún dinero y componer en forma independiente todo el tiempo posible” ... “A nadie le importaba lo que yo hacía, nadie me invitaba a ningún evento. Tenía una libertad tremenda... La vida era más fácil y más barata en ese momento, antes de caer en el consumo y los excesos de hoy en día… No me tenía que preocupar por críticas ni comisiones, y no le debía nada a nadie...”* De esa manera compuso, entre otras obras, su “Música en 12 partes”, y “Einstein en la playa”..." Daniel y Juan Luis Faure "Los UsuPacha" (Argentina)
* Fuente: San Francisco Examiner, nota publicada el 14/02/2009, traducción de JLB.
1. f. Carencia voluntaria o involuntaria de compañía.
2. f. Lugar desierto, o tierra no habitada.
3. f. Pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguien o de algo.
4. f. Tonada andaluza de carácter melancólico, en compás de tres por ocho.
5. f. Copla que se canta con esta música.
6. f. Danza que se baila con ella.